El verano de 2023 se presenta cargado de innovadoras propuestas en el mundo de los postres, destacando especialmente el affogato y los helados con alcohol. La Compagnie des Desserts, empresa especializada en la creación de postres para el sector de la restauración, ha analizado cómo estas tendencias pueden ser incorporadas en las cartas de restaurantes, cafeterías y hoteles, ofreciendo experiencias únicas a los clientes sin complicar la operativa de cocina.
El affogato, un clásico italiano que mezcla helado y café, está experimentando un resurgimiento en popularidad. Su preparación es rápida y sencilla: se sirve una bola de helado artesano y se le añade un espresso caliente. Esta combinación genera una fascinante mezcla de texturas y sabores, convirtiéndose en una opción muy atractiva para los comensales. La compañía sugiere utilizar helados de sabores versátiles como Vainilla Bourbon, Pistacho o Chocolate, lo que permite a los establecimientos personalizar el postre según su estilo y concepto.
Por otro lado, los helados con alcohol, también conocidos como «adults only», emergen como otra tendencia destacada. Esta propuesta fusiona la mixología con la heladería, ofreciendo sorbetes que reinterpretan cócteles clásicos como el Mojito, la Piña Colada o el Gin Tonic. Este tipo de postres no solo aporta un valor diferencial a la carta, sino que también se sirve listo para disfrutar, presentado en copas y acompañado de fruta fresca, elevando así la experiencia del cliente sin incrementar la carga de trabajo del personal de cocina.
Ambas tendencias no solo responden a un deseo del consumidor de disfrutar de postres con carácter y personalidad, sino que también ofrecen a los profesionales de la restauración una forma de dinamizar su oferta de verano con el añadido de ser fáciles de implementar. La implementación del affogato y los helados con alcohol puede enriquecer las sobremesas, ofreciendo a los clientes momentos memorables y experiencias gastronómicas dignas de recordar. La Compagnie des Desserts sigue enfocada en ayudar a los restauradores a convertir el momento del postre en un factor clave para la diferenciación y fidelización de sus clientes.


