Con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, TKE Home Solutions ha realizado un análisis sobre las barreras arquitectónicas que afectan la autonomía de este colectivo en España. En el contexto actual, el país enfrenta el desafío del envejecimiento poblacional mientras gran parte de su parque de viviendas sigue presentando obstáculos que limitan la movilidad de las personas mayores. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), actualmente, el 21,1% de la población tiene 65 años o más, y se proyecta que esta cifra alcance el 30,9% para el año 2076.
El índice de envejecimiento en España, que se mide por la relación de personas mayores de 64 años respecto a cada 100 jóvenes menores de 16, fue de 142,35 en 2024, con marcadas disparidades regionales. Asturias lidera con un índice de 257,29, seguida por Galicia (224,33), Castilla y León (223,89) y Cantabria (187,48). En contraste, Melilla y Ceuta tienen los índices más bajos, con 56,00 y 69,61 respectivamente. Eurostat también destaca que en 2023, el 6% de la población española tenía 80 años o más, lo que equivale a aproximadamente 2,8 millones de personas.
El estudio de TKE Home Solutions señala que entre un tercio y el 40% de las viviendas en varias provincias presentan phisicas significativas. Por ejemplo, en la Región de Murcia, el 33% de los hogares no es accesible, cifra que sube al 35,5% en Andalucía, al 37% en Cuenca y llega hasta el 40% en Ourense. Las barreras más comunes son peldaños en los accesos, escaleras sin alternativas de movilidad y la falta de ascensores en edificios.
La falta de adaptación de las viviendas tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas mayores. La dificultad para moverse dentro de su hogar lleva a muchos a evitar el uso de ciertas estancias y limitar sus salidas, situación especialmente crítica para los que viven solos, que superan los 2,1 millones según el INE.
Desde TKE Home Solutions afirman que «la mayoría de las personas quiere envejecer en su casa, en su barrio y cerca de los suyos. Para que eso sea posible, la vivienda debe dejar de ser un obstáculo». La empresa destaca la importancia de anticipar la accesibilidad del hogar para proteger la autonomía de las personas mayores.
A medida que el envejecimiento de la población avanza, la necesidad de adaptar los hogares se vuelve aún más urgente. El INE estima que la cantidad de personas centenarias en España podría multiplicarse por 13 en los próximos 50 años, pasando de las 19.301 registradas en 2026 a una proyección de 259.810 para 2076. Este aumento enfatiza la importancia de revisar los accesos y la seguridad en las viviendas para garantizar que su habitabilidad se mantenga.


