Voces

Si ya es difícil meterse en la piel del personaje,  escribir desde el sentimiento de una mujer siendo hombre debe serlo más aún.

Tres autores, tres voces reivindicativas.

De dos libros ya puse una reseña. La primera de Claudio Magris, un alegato, a la vez justificación que siguiendo las huellas del mito órfico, da cuenta de un trágico amor total en el que inevitablemente resuenan ecos de la autobiografía del propio autor. «Así que Usted comprenderá» es mito, fabulación y experiencia personal. Examen, quizás, que siempre hacemos cuando nos falta alguien querido y pensamos en las quejas que sobre nosotros se pudieron llevar consigo. Magris, como siempre teje las palabras en un fino encaje para el disfrute de cualquier lector que se acerque a su bella prosa.

La segunda de un autor que admiro John Berger que en su libro «De A para X» además de mostrarnos a una personalidad distinta de mujer, nos sorprende con su correspondencia como debe sorprender a su amado deseoso siempre de sus cartas, bálsamo delicado y tierno en un mundo hostil como el entorno en que viven.

Voces 5Y la voz que ahora traigo es la de Atiq Rahimi. De este libro me atrajo el título y esas bellas palabras que lo traducen: “Sangue sabur”, esa piedra mágica, según la mitología persa, a la que se le cuentan las desgracias, sufrimientos, miserias y secretos que no nos atrevemos a revelarles a los demás.

Aquí la voz de la mujer es como un grito desde su mundo interior. Un mundo al que están relegadas, un mundo sin voz, sólo de aceptación y obediencia. Aquí no se cuenta casi nada del conflicto externo, de esa Guerra Santa que no acaba. “No puedo más…”, es su queja. La piedra aquí es un hombre tendido en un colchón en el suelo, en estado vegetativo a causa de una bala alojada en la nuca. A su lado su mujer sin saber si puede oírla y después de haberse vaciado, aún le queda una pregunta.

Si alguna vez vuelves a la vida, si llegas a levantarte, ¿seguirás siendo el monstruo que eras?”

Y ya puestos a enlazar páginas, como estamos de nuevo dando las últimas pisadas de este año, vuelvo sobre este texto de Manuel Vicent para quien le apetezca releerlo.

Felicidades a todos.

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