La afición valenciana se ha acostumbrado a tener a su equipoen todos los ajos, y el año pasado con Quique tuvieron muchos desencuentros. Y este año se notó, Quique encontró la fórmula del equipo fuera de casa; pero el equipo sufría el bloqueo en Mestalla; donde el entrenador era sometido a examén continuo. A ese examen empezaron a verse sometidos los jugadores. Tras la marcha de Quique y llegada de Koeman, el hándicap de Mestalla se ha quedado instalado en la plantilla y está lastrando al equipo, ya hasta fuera de casa.
Una vez eliminados de Champions; podrán centrarse en liga; nos venden. Una mala excusa para una plantilla confeccionada y con nombres para aspirar a todo. El mayor problema es que desde arriba se están empezando a lavar las manos, cómo si la cosa no fuera con ellos. Si el Valencia cae, las estrellas (Villa, Silva..etc, etc) se irán y no estarán para sacarlo de nuevo a flote. Aún se esta a tiempo de reconducir el año. El Barcelona puede ser esa bocanada de aire para el equipo o ser la piedra que los lleve al fondo del mar.