Tras casi dos décadas de negociación, un tratado internacional destinado a proteger la vida marina en aguas internacionales y el lecho marino comenzará a regir este sábado, consolidando un avance significativo en los esfuerzos para asegurar la salud de los ecosistemas oceánicos en las próximas décadas. Officialmente denominado Acuerdo sobre la Biodiversidad Más Allá de la Jurisdicción Nacional, este instrumento vinculante de la ONU aborda las áreas oceánicas que se ubican fuera de las aguas nacionales, conocidas como alta mar, así como la zona internacional de los fondos marinos.
Este acuerdo afecta a más de dos tercios de la superficie del océano, espacio que representa más del 90% del hábitat del planeta. La importancia de este tratado radica en su diseño para transformar la alta mar y el lecho marino internacional en un entorno gestionado de forma sostenible en beneficio de toda la humanidad. Además, constituye la primera norma vinculante que incluye una gobernanza oceánica inclusiva, con provisiones para la participación de los pueblos indígenas y comunidades locales, así como la promoción de la igualdad de género.
El Acuerdo también se considera fundamental para hacer frente a la denominada “triple crisis planetaria” que abarca el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Mzee Ali Haji, diplomático de Tanzania y líder del equipo negociador de su país, enfatizó que a partir de ahora, habrá un control efectivo sobre las actividades en alta mar, lo que implica que los estados serán responsables por la contaminación y otros actos dañinos.
Este texto refuerza el marco jurídico internacional existente, complementando la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que ha establecido normas para la explotación y protección marina desde su entrada en vigor en 1994. El nuevo acuerdo busca abordar las lagunas existentes en dicha Convención y adaptar la gobernanza oceánica a los desafíos actuales.
El tratado entrará en vigor tras ser ratificado por al menos 60 países, y hasta ahora más de 80 lo han aprobado. Entre los países que ya lo han ratificado se encuentran potencias económicas como China, Alemania, Japón, Francia y Brasil. Sin embargo, aún quedan naciones significativas que no lo han hecho, como Estados Unidos, India, el Reino Unido y Rusia. Estados Unidos, la mayor economía del mundo, aún no ha ratificado el tratado a pesar de haberlo adoptado en 2023, lo que ha generado preocupación sobre su compromiso con la protección del océano.
A pesar de la reticencia de algunas economías importantes, Haji mantiene una perspectiva positiva sobre el impacto que el acuerdo puede tener. Expresó su esperanza de que, con el tiempo, más países en desarrollo y pequeñas islas se sumen al tratado, reconociendo que la protección de la alta mar es una responsabilidad colectiva. La efectividad del Acuerdo también dependerá de la implementación y del seguimiento de las normativas establecidas, con la primera reunión de supervisión programada para celebrarse un año después de su entrada en vigor.
Fuente: ONU últimas noticias





