Bueno, o a lo mejor eres de los pocos afortunados en el mundo que sí puede…

Y es que si te gusta jugar al Monopoly, imagínate cómo te sentirías jugando con uno como este, que es el más caro del mundo. Para que te hagas una idea, así es como lo describe su creador: “Es una pintura, una escultura, una pieza de arte y algo único”.

Este Monopoly es obra del joyero, Sidney Mobell, que lo realizó en 1988, encargado por la compañía Parker Brothers (que es la propietaria de los derechos de Monopoly).

Y nada, aquí está: oro y piedras preciosas para una pieza única en el mundo. Desde luego, tiene detalles muy cuidados: las chimeneas de las cosas están decoradas con rubíes, y los hoteles con zafiros. Bueno, y todas las casillas del tablero tienen también piedras preciosas.

Cada dado cuesta 10.000 dólares,  ya que son de oro y diamentes. Eso sí, no se vende, solo se expone al público.

Vía| Terra

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