El desempleo global se mantiene en niveles estables, pero la búsqueda de un trabajo digno avanza lentamente, según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Aunque la tasa de desempleo mundial se estima en un 4,9 % para este año, lo que se traduce en aproximadamente 186 millones de personas sin empleo, esta cifra oculta la precariedad que enfrentan muchos trabajadores, en especial los jóvenes y aquellos en economías bajas.
El informe revela que el crecimiento del empleo se concentra en los países de bajos ingresos, donde se prevé un aumento del 3,1 % en comparación con un 0,5 % en las naciones más desarrolladas. Sin embargo, la precariedad laboral se hace evidente al señalar que cerca de 300 millones de trabajadores viven por debajo del umbral de la pobreza extrema, ganando menos de 3 dólares al día.
La situación es particularmente preocupante para los jóvenes, donde más de una cuarta parte se encuentra fuera del sistema educativo, laboral o de formación. Esta tendencia es alarmante en los países de bajos ingresos y también se extiende a los jóvenes de naciones con mayores recursos, que enfrentan desafíos en la búsqueda de empleo debido a la automatización y la inteligencia artificial.
El informe también destaca una persistente brecha de género en el mercado laboral: las mujeres tienen un 24 % menos de probabilidad de participar en la fuerza laboral en comparación con los hombres, y los avances hacia la igualdad han quedado estancados.
La incertidumbre en el comercio global —afectada por cambios en las políticas comerciales de potencias como Estados Unidos— también repercute en el empleo. La OIT ha subrayado la necesidad de una respuesta coordinada y coherente entre gobiernos, empleadores y trabajadores para fortalecer las instituciones que promueven el trabajo decente y la justicia social. Gilbert Houngbo, director general de la OIT, señala que, de no actuar, se agravará la falta de empleo de calidad y se comprometerá la cohesión social.
A nivel regional, se observan diferencias significativas. En África subsahariana, la mayoría de los trabajadores tienen empleos informales, mientras que en América Latina solo el 48,9 % de los empleos son formales. En Estados Unidos y Canadá, las tasas de desempleo se prevén al alza debido a la desaceleración del crecimiento. En el caso de los países árabes, la participación femenina en el mercado laboral sigue siendo baja, con solo el 39,5 % de las mujeres activamente empleadas en los países del Consejo de Cooperación del Golfo.
Frente a estos desafíos, las Naciones Unidas recomiendan invertir en educación y competencias, fomentar la participación equitativa de género y fortalecer el comercio y el trabajo digno mediante una coordinación efectiva de políticas a nivel global y nacional.
Fuente: ONU últimas noticias





