El Colegio Virgen de Europa ha tomado la iniciativa de integrar la inteligencia artificial (IA) en su modelo educativo, estableciendo un protocolo ético que regula su uso en el aula. Este marco ha sido diseñado por un Comité de Expertos internacionales del Observatorio IA en Educación, con el propósito de fomentar un aprendizaje que priorice el pensamiento crítico, la indagación y la honestidad académica entre los estudiantes.
Enrique Maestu, director del colegio, enfatiza que, aunque la sociedad enfrenta el riesgo de que los nuevos sistemas de procesamiento de la información tomen decisiones por las personas, este avance no debería frenar el desarrollo humano, sino impulsarlo hacia nuevas fronteras. La IA se presenta como una revolución tecnológica esencial para las generaciones actuales de estudiantes, que deberán adaptarse a un mercado laboral marcado por esta herramienta.
Conscientes de que el uso de la IA es imparable, las autoridades del colegio argumentan que el deber de los educadores es formar a los alumnos para el futuro en el que vivirán. Así, el Colegio Virgen de Europa ha implementado un Protocolo de IA Generativa, que establece un marco ético y pedagógico para su uso dentro del ámbito educativo, apuntando a enseñar a los estudiantes a utilizar esta tecnología de manera crítica y responsable.
El uso de la IA generativa se está adaptando a cada nivel educativo. En Educación Primaria, su utilización es únicamente mediada por docentes, mientras que en Secundaria y Bachillerato se introduce bajo supervisión y con fines académicos claros. Se prioriza el uso de herramientas autorizadas y evaluadas, garantizando un impacto positivo en el aprendizaje y el cumplimiento de la normativa europea vigente. Además, cualquier trabajo asistido por IA debe ser etiquetado, promoviendo así la transparencia y la honestidad académica.
El protocolo se sostiene sobre siete principios éticos, que incluyen aspectos como la privacidad, la transparencia, la equidad, la seguridad y la rendición de cuentas. Un elemento central del mismo es la supervisión humana, asegurando que la decisión final y el criterio pedagógico recaigan siempre en el docente.
Esta iniciativa forma parte del Observatorio Internacional de Inteligencia Artificial en Educación, promovido por la Fundación CVE, que involucra a más de 25 entidades y organismos públicos y privados. De acuerdo con una encuesta realizada entre las familias, el 90% de los encuestados considera que la IA tendrá un impacto significativo en el futuro laboral de sus hijos. Igualmente, un 83% de las familias de Bachillerato reconoce que sus hijos ya hacen un uso frecuente de la IA generativa. La mayoría de los padres respalda la integración de esta tecnología en el aula, siempre bajo principios éticos y acompañado de una adecuada supervisión educativa.


