Inmediatamente después del accidente, los empleados pusieron el A1 al suelo entre todos y rescataron a la conductor y al pasajero, ambos ilesos. Seguidamente taparon el coche con una manta y se lo llevaron, según un testigo. Los ocupantes salieron con heridas superficiales debido a la rotura de los cristales. Tras varias declaraciones como «Esta rampa es para demostrar la conducción del A1, no existen situaciones similares en el día a día» o «Nuestros pilotos hacen lo mismo 300 veces al día y tienen experiencia«, Audi ha abierto una investigación para saber las causas del accidente. Lo que está claro es que la marca, lo último que desea, es que estas fotos den demasiadas vueltas por la red.
Fuente: Niewsbland.be (en neerlandés) | Vía: Worldcarfans