El coordinador residente en Ucrania, Matthias Schmale, ha condenado enérgicamente el ataque masivo con drones y misiles llevado a cabo por Rusia durante la noche del sábado, que ha afectado a varias ciudades clave del país. Este bombardeo ha resultado en la muerte y heridas de civiles, además de causar daños significativos a la infraestructura energética, en un momento en que las temperaturas han caído por debajo de cero.
Los ataques, que involucraron casi 400 drones, han dejado a miles de personas sin acceso a electricidad, calefacción y agua. En muchas áreas, las temperaturas han descendido hasta los -20 °C, lo que ha puesto a numerosas familias en condiciones de frío extremo. Los más vulnerables, incluidos numerosos ancianos y personas con discapacidad, se encuentran atrapados en sus hogares, en edificios de apartamentos de gran altura, sin recursos para cocinar alimentos calientes o recargar dispositivos esenciales para su comunicación y seguridad.
Estos recientes bombardeos coinciden con las conversaciones de paz que se desarrollan en los Emiratos Árabes Unidos, donde delegados de Rusia, Ucrania y Estados Unidos están intentando alcanzar una solución al conflicto.
Las ciudades han sido blanco de ataques indiscriminados. En Járkov, los bombardeos impactaron un dormitorio que albergaba a personas desplazadas por el conflicto, así como un hospital y múltiples edificios residenciales. En la capital, Kyiv, miles de apartamentos, que estaban siendo reconectados a los servicios básicos tras ataques previos, se quedaron nuevamente sin electricidad en medio de las heladas. Asimismo, toda la ciudad de Chernihiv y cientos de miles de familias de la región circundante se vieron afectadas por cortes de energía.
Los equipos de reparación y los trabajadores humanitarios están trabajando sin descanso en condiciones adversas para asistir a las víctimas. Se estima que más de un millón de personas en Ucrania actualmente no tienen electricidad, de las cuales alrededor de 800.000 se encuentran en Kyiv.
Matthias Schmale ha destacado que «este ciclo sistemático de ataques contra la infraestructura energética viola el derecho internacional humanitario y debe cesar». Ha subrayado que los civiles ucranianos deberían poder vivir en sus hogares con seguridad y calor, no con el temor permanente a nuevas rondas de destrucción.
Fuente: ONU últimas noticias





