La expiración del Nuevo Tratado START, que había estado en vigor desde 2010 y fue prorrogado en 2021, marca un hito alarmante en el ámbito del desarme nuclear. Este acuerdo, que establecía límites para el arsenal nuclear estratégico de Estados Unidos y Rusia, fijaba un máximo de 1,550 ojivas nucleares y 700 sistemas de lanzamiento por país. Con su vencimiento, ambos países quedan sin un marco legal que regule sus arsenales nucleares, lo que representa un riesgo significativo para la paz y la seguridad global. Tal y como lo ha señalado el Secretario General de las Naciones Unidas, esta situación es calificada como un «momento grave» para la estabilidad internacional, ya que estas dos naciones concentran el 87% de las armas nucleares del mundo.
En otro ámbito, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU ha expresado su profunda preocupación por la situación de los niños en Colombia, afectada por el conflicto armado. En su reciente informe, la entidad denunció el aumento del reclutamiento y uso de menores por parte de grupos armados no estatales y la violencia sexual que enfrentan las niñas en el país. El Comité instó a las autoridades a garantizar que todas las operaciones militares se efectúen de acuerdo con el derecho internacional y a poner fin de inmediato al reclutamiento de menores.
Asimismo, el Comité ha hecho un llamamiento a España para que establezca sin excepciones los 18 años como la edad mínima para participar en actividades de tauromaquia y para que refuerce la protección de los menores frente a contenidos dañinos en medios y plataformas digitales. La pobreza infantil y la falta de inversión en servicios familiares e infantiles son también motivo de preocupación.
Por otro lado, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha recibido denuncias de malos tratos a palestinos que regresan a Gaza a través del paso de Rafah. Los testimonios indican que muchos de ellos fueron sometidos a trato abusivo, incluyendo ser esposados, vendados y despojados de sus pertenencias. La ONU advierte que estos actos violan los derechos fundamentales a la dignidad y a la seguridad personal de los retornados.
Finalmente, la ONU ha denunciado una nueva campaña de desinformación dirigida contra la UNRWA, la agencia que asiste a los refugiados palestinos. Esta campaña ha utilizado la desinformación como un arma de guerra, con el fin de desacreditar a la agencia. Recientemente, se han hecho acusaciones infundadas en relación con la distribución de ayuda que carecen de pruebas verificables, mientras que la UNRWA continúa su labor, distribuyendo millones de sacos de harina y enfrentando una severa escasez en la región.
Fuente: ONU últimas noticias





