Toyota contra Volkswagen y Tesla, anécdota de la semana

No es la primera vez que os traemos fotos de accidentes inexplicables, o de situaciones demasadi. Primero fueron aquellos dos Audi 80 que chocaron con un Audi 100 en Letonia, luego aquel Toyota que se montó encima de un coche de policía (o el policía se metió bajo el Toyota). Hoy es el turno de una imagen que nos llega desde Jalopnik. En Dinamarca, el pasado 22 de Octubre ocurrió un accidente de lo más curioso y, afortunadamente, sin consecuencias graves para nadie.

Un eléctrico contra un gasolina, rematados por un híbrido

Según cuentan los testigos, que han colgado las fotos en Flickr, el Touareg estaba parado en el semáforo de las obras. Luego vino el Tesla, al que no le dio tiempo de frenar, y se metió bajo el Volkswagen. Y, para acabar de rematarlo, vino el Prius (según parece a unos 80 km/h), que empujó el Tesla bajo el Touareg.

El Prius empujó el Tesla bajo el Volkswagen

En un principio se rumoreó que el coche que estaba parado era el Tesla y quien chocó por detrás era el Volkswagen, pero en el parachoques posterior del Touareg hay trozos de plástico rojo que sólo pueden ser del Tesla. Lo malo de estos coches bajos es que se pueden meter bajo cualquier tipo de coche alto (desde un SUV como el Touareg hasta un camión o furgoneta).

Por suerte, no hubo heridos de gravedad (los tres conductores salieron de los coches por su propio pie), pero las consecuencias van más allá de los daños materiales. El Tesla Roadster, un deportivo totalmente eléctrico (con baterías de iones de litio), tiene daños por delante y por detrás, y por mucho que se pueda arreglar la carrocería, las baterías son difícilmente recuperable. Así que si se declara siniestro total, esta unidad danesa de convierte oficialmente en el cuarto Tesla Roadster destrozado.

<Sin título>

Después, el Toyota Prius. Los daños de este coche serán muy menores, por la producción en serie y la cantidad de repuestos que hay, pero en este accidente también podrían haber salido perjudicadas las baterías (situadas en el frontal, zona afectada por el choque). Y por último, el Touareg. Cuatro rasguños sin importancia. Chapa, pintura y listos, que dirían algunos.

Es bastante curioso: un coche eléctrico choca con un gasolina, y ambos después sufren el impacto de un híbrico (que comparte un motor eléctrico con uno de gasolina).

De todos modos, me pregunto en qué estaría pensando el conductor del Prius, que no frenó a tiempo. Quién sabe, quizá acababa de ver una de estas chicas en topless que recuerdan la limitación de velocidad en Dinamarca.

Vía: Jalopnik / Flickr

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