En el cuarto trimestre de 2025, la Unión Europea (UE) logró un superávit comercial significativo, con exportaciones de bienes hacia países fuera del bloque que superaron las importaciones en €28,4 mil millones. Este logro se enmarca en una recuperación económica tras un periodo de déficits que comenzó a finales de 2021 y se vio amplificado por el aumento vertiginoso de los costos energéticos hasta mediados de 2023. Desde el tercer trimestre de 2023, la UE ha mantenido una balanza comercial positiva.
Los resultados del último trimestre de 2025 fueron impulsados en gran medida por superávits en sectores clave. Los productos químicos y relacionados destacaron con un superávit de €49,3 mil millones, seguido por maquinaria y vehículos, que aportaron €42,3 mil millones. Además, el sector de alimentos, bebidas y tabaco contribuyó con €10,8 mil millones, mientras que otros bienes añadieron €7,1 mil millones a la balanza positiva. No obstante, se registraron déficits en comercio de energía, con pérdidas de €62,7 mil millones, así como en otros bienes manufacturados (-€11,0 mil millones) y materias primas (-€7,5 mil millones).
A pesar del superávit, las estadísticas también revelan una disminución en las importaciones del 1,4% y exportaciones que cayeron un 0,8% en comparación con el trimestre anterior. Este es un patrón preocupante, ya que tanto las importaciones como las exportaciones han mostrado descensos durante tres trimestres consecutivos, lo que genera interrogantes sobre la sostenibilidad de esta recuperación comercial.
El futuro de la balanza comercial de la UE podría depender en gran medida de la evolución del mercado energético y de la demanda global de productos europeos. La tendencia hacia un mayor superávit debe ser cuidadosamente observada, especialmente en un contexto en el que las tensiones geopolíticas y los desafíos económicos globales podrían alterar este panorama.




