Los estados sudaneses de Kordofán del Sur y Nilo Azul se encuentran en un punto crítico ante el aumento de la violencia en el país, lo que ha generado serias preocupaciones sobre una posible catástrofe humanitaria. Así lo ha manifestado este jueves la coordinadora humanitaria de la ONU en Sudán, Clementine Nkweta-Salami, quien ha denunciado la alarmante situación que enfrentan los civiles en estas regiones.
Según Nkweta-Salami, la reciente escalada de hostilidades en Kadugli, Kordofán del Sur, ha resultado en la muerte de al menos 80 civiles y ha dejado a decenas más heridos. La funcionaria también condenó la supuesta utilización de mujeres y niños como escudos humanos, así como la obstrucción de la ayuda humanitaria y la detención arbitraria de civiles, incluidos menores de edad. Esta situación pone en riesgo la vida de miles de personas que se encuentran atrapadas en un conflicto cada vez más violento.
Las necesidades humanitarias en Nilo Azul son críticas, y la amenaza de violencia en la región, junto con informes de movilización masiva, agrava aún más la crisis. Desde la intensificación del conflicto en abril de 2023, donde el ejército sudanés se enfrenta a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FPR), la población civil ha sido la más afectada, sufriendo los efectos de un conflicto que parece no tener fin.
Nkweta-Salami subrayó que la inseguridad ha llevado a que los civiles no tengan acceso a asistencia vital y a servicios básicos. La escasez de suministros médicos y el limitado acceso humanitario complican aún más la situación. En varias áreas de Kordofán del Sur, las familias enfrentan una grave crisis alimentaria y las tasas de desnutrición han aumentado considerablemente, lo que pone en riesgo vidas humanas en un momento crítico.
La coordinadora humanitaria advirtió que, si los combates continúan, más personas se quedarán sin acceso a la ayuda necesaria, lo que incrementará el sufrimiento y podría resultar en más vidas perdidas. En este contexto, Nkweta-Salami hizo un llamado urgente a todas las partes en conflicto para que desescalen la tensión, protejan a las poblaciones civiles y faciliten el acceso seguro y sin restricciones de los trabajadores humanitarios a quienes lo necesitan, subrayando la importancia de poner fin a la violencia y priorizar la ayuda humanitaria en una de las crisis más severas que enfrenta Sudán en la actualidad.
Fuente: ONU últimas noticias