El pasado 23 de Julio, Estados Unidos vivió el estreno de “Dinner for Schmucks”, una remake de la célebre farsa francesa de 1998 “Le dîner de cons”.
Una vez al mes, un grupo de colegas invita a cenar a la persona más tonta que haya conocido. Barry (Steve Carell) es el escogido por Tim (Paul Rudd), un ejecutivo en ascenso que quiere impresionar a su jefe. La célebre formula de Francis Veber es adaptada al inglés por Jay Roach, director de “Meet the parents” y “Meet the Fockers”, con un resultado predecible y pasatista.
Lo cierto es que, luego de siete temporadas, Steve Carell ha decidido abandonar el set de “The Office” para focalizarse en su carrera cinematográfica. Luego del gran fiasco de “Date Night”, co-protagonizada por Tina Fey, Carell apuesta nuevamente a la pantalla grande, con el papel de bufón.
Como todos aquellos responsables de llevar adelante grandes éxitos televisivos, Carell se encuentra en una difícil encrucijada: desligarse del afamado Michael Scott o bien perpetuarlo en cada una de sus representaciones. Por lo pronto, la venta de papel e impresoras pareciera ser más redituable.