El actual líder de la Scuderia, Stefano Domenicali, se ha mostrado muy insatisfecho con el resultado del pasado Gran Premio de Valencia, y es que al fin y al cabo tienen motivos más que suficientes para estarlo. Todo iba muy bien, todo iba casi perfecto, hasta que entró el Safety Car.
El coche de seguridad arruinó la carrera de Fernando Alonso, el cual como seguramente sabrás, junto con su equipo achacó duramente a la FIA que no penalizase mucho más duramente a Lewis Hamilton, el cual iba por entonces justo delante del español, y se aprovechó de las circunstancias para evitar quedarse justo con el coche de seguridad delante.
Stefano ha dejado caer a la prensa que por este camino la Fórmula 1 perderá criterio y credibilidad de cara a todos sus seguidores, puesto que con muestras de sanciones muy discutibles y de actos que han levantado una enorme polémica, quizás sólo se puede conseguir eso.