Un reciente análisis realizado por Freedom24, un bróker europeo, ha puesto de relieve la rentabilidad operativa de Starlink, el servicio de internet por satélite de SpaceX. A pesar de que la compañía, que podría salir a bolsa con una valoración cercana a los 1,75 billones de dólares, sigue dependiendo de proyectos como Starship y la inteligencia artificial (xAI), su éxito hasta ahora en el sector de las telecomunicaciones es notable.
Pedro Santa Cruz, director de Freedom24 Iberia, ha afirmado que «Starlink ya ha demostrado que puede ser un negocio global con rentabilidad operativa real. Eso no es narrativa, es flujo de caja». Desde su lanzamiento, Starlink ha logrado establecer una red de casi 10.000 satélites y ha acumulado más de 10 millones de usuarios, generando aproximadamente 11.000 millones de dólares en ingresos en 2025. Este crecimiento se ha visto impulsado por su expansión en mercados corporativos, gubernamentales, marítimos y de aviación.
Además, SpaceX se ha consolidado como un líder indiscutible en el mercado de lanzamientos comerciales, controlando más del 80% de este sector. Esto se debe a su capacidad para realizar lanzamientos con sistemas reutilizables y una frecuencia elevada, una posición que han logrado tras años de inversión y desarrollo tecnológico.
Sin embargo, el análisis también plantea interrogantes sobre la viabilidad de mantener bajo la misma estructura diferentes negocios, como SpaceX Launch, Starlink y xAI. A pesar de estas críticas, Freedom24 defiende que la integración vertical de la compañía es una de las claves de su ventaja competitiva, permitiéndole reducir costes significativamente y crear un círculo virtuoso entre sus diferentes divisiones.
Por otro lado, xAI sigue siendo un área de incertidumbre, ya que está registrando pérdidas mientras invierte fuertemente para expandir sus capacidades. Esta situación no es única en la industria tecnológica, con otras empresas del sector enfrentando retos similares.
El caso de SpaceX plantea también interrogantes sobre la estructura de su gobierno corporativo, dado que Elon Musk posee aproximadamente el 85% de los derechos de voto, lo que limita la influencia de los futuros accionistas. Sin embargo, muchas de las apuestas estratégicas que han llevado a la compañía a su posición actual han sido impulsadas por Musk, poniendo de relieve la importancia de su liderazgo.
En cuanto a la valoración de la compañía, las estimaciones del profesor Aswath Damodaran apuntan a un valor más cercano a los 1,2-1,3 billones de dólares, lo que sugiere que la expectativa del mercado podría estar sobrestimando el potencial futuro de SpaceX. Esta divergencia pone de relieve la necesidad de que los inversores sean conscientes de lo que realmente están comprando, especialmente en un contexto donde la compañía continúa apostando por proyectos cuya rentabilidad no se ha demostrado del todo.
En suma, aunque SpaceX ha demostrado su capacidad para llevar a cabo proyectos complejos y transformadores, la discusión para los inversores ahora se centra no solo en la calidad de la empresa, sino en el precio que están dispuestos a pagar por sus futuras oportunidades. La pregunta que queda por responder es cuánto vale hoy la apuesta por SpaceX en el contexto de sus ambiciosos planes de expansión.


