Con las pilas bien recargadas, me he presentado en Sitges dispuesto a disfrutar a todo aquello que nos ofrece este gran Festival: aires de “buen rollismo” general y sobretodo, mucho cine que nunca se llegará a estrenar en salas comerciales. Los meteorólogos hablaban de que nos vendría el frío otoñal, pero por aquí ni un ápice, tal vez, a primera hora, pero como siempre vamos a contrarreloj, eso ni se nota. Sin más preliminares empezamos, así que “ready, steady and go!…”:
“Another Earth”, modesta ciencia-fiction con intenciones trascendentales.
Tenía dudas, si lo que me iba a encontrar era un tostón pretencioso o algo curiosamente original. Al final la respuesta se decantó por la segunda opción. Es una grata sorpresa, lo que nos ofrece Mike Cahill en su debut y son muchos los dilemas que nos plantea en tales circunstancias: Imaginaos que aparece otro planeta, exactamente igual que nuestro planeta Tierra y de repente, cuando contactamos con ellos, descubrimos que los habitantes que se encuentran en él, son nuestros dobles, una premisa bastante curiosa,¿no?. Los asuntos que plantea son: ¿Qué le preguntarías a tu doble?, ¿Te gustaría saber si él es más feliz que tú?, ¿Podrías ser amigo de ti mismo? Y muchas otras cuestiones que el film no responde, pero que los esboza, haciendo que ampliemos aún más dilemas, de los que tenemos cotidianamente. Es una lástima que el film utilice otros derroteros para no comprometerse demasiado con tanta premisa profunda, ya que el fondo del relato se basa en una aceptación del perdón por un trágico acontecimiento ocurrido entre dos personajes. Y aunque incluso, con esta evasión de dicha profundidad del argumento, sea latente, la historia resulta cuanto menos interesante. Una grata sorpresa.
“Les Contes de la Nuit”, cuentacuentos en 3D algo insípido.
Película de animación de sombras chinescas y con fondos muy coloridos. En eso consiste la película que voy a comentar. Michel Ocelot, nos explicó antes de la proyección, que su intención era la de explicarnos seis cuentos para luego poder reflexionar sobre ellos , después de cada fundido en negro que los separa. Los cuentos son tan parecidos, que me es difícil diferenciarlos, tal vez podrían tener cierto interés por separado, pero en su conjunto queda demasiado monótono. Tampoco voy a desprestigiar las cualidades del resultado, ya que visualmente són relatos muy agradables a la vista. Una suma de historias, algunas más entretenidas y otras bastante olvidables, que carecen de sentido de humor para considerlo ameno. Como siempre, el efecto 3D es una excusa para incrementar el precio de la entrada, menos mal que esta vez no fue necesario.
“Verbo”, momentos risibles, momentos inspiradores.
El director Eduardo Chapero-Jackson ( no me preguntéis su nombre es artístico), presenta su debut, tras varios cortos de bastante popularidad. Honestamente, creo que hay que ser muy valiente, para presentarse en Sitges con tal propuesta y esperar salir victorioso. Este film está destinado a ser un gran incomprendido dentro de sus intereses comerciales, ya que la delgada línea que le separa entre el relato bochornoso y la historia sorprendente, esta en manos del que experimenta su visionado. Debo reconocer que su director se ha lanzado al vacío sin red que le sostenga, para relatar una historia de una Juana de Arco urbana. Una ensalada de ideas en la que los grafittis, skaters, luces de neón, rap y aderezado con una jerga pretenciosa que tira hacia atrás a los espectadores. Creo que el agotamiento general entre tanto relato denso, hizo que más de uno quisiera salir despavorido de la sala, demasiada reivindicación graffitera para un público que no se identifica con tales propuestas. Miguel Angel Silvestre, alias el “duque”, realiza un papel que podría haber realizado cualquiera de nosotros. Propuesta con algún momento inspirado, pero todo demasiado inpostado.
“Le Petit poucet”, ¿en que quedamos, para niños o para adultos?
Me llamó la atención, una de las preguntas que le hicieron a Juan Carlos Fresnadillo una vez finalizado el pase de su último film Intruders. La pregunta venía a decir, si su película llevaba la inercia que tenía el cine actual, en revisar los cuentos clásicos de nuestra infancia, el director ante tal pregunta, evadió la respuesta encaminándolo sobre que su película, trataba sobre el origen de los miedos infantiles, infundados por los padres. Le tengo que dar la razón a aquel redactor, ya que en Sitges y sobretodo este año, son varias las producciones que tratan sobre el tema anteriormente citado. No sólo Le Petit Poucet, Pulgarcito para los castellano parlantes, trata el sobre los clásicos cuentos infantiles, tambiénla película Sleeping Beauty de Julia Leight (La Bella Durmiente, película de la que hablaremos próximamente), la que también revisa cuentos clásicos de nuestra infancia, en búsqueda de miedos primarios. Toda esta introducción viene al caso, por la proyección que se realizó en la pequeña sala del Prado. Éramos unos pocos los que buscábamos una revisión adulta, de la crueldad de aquellos cuentos con los que crecimos. En un principio había ciertas esperanzas de que encontrar representado en imágenes, aquella historia que de pequeños nos hacía estremecer, pero lentamente nos encontramos con la problemática que el cuento de Pulgarcito, expresado en celuloide carece de sentido: como dirían en la serie Muchacha Nuí, “Vaya contado así, pierde”. Tal vez debemos culpar el enfoque que le proporciona la directora francesa Marina de Van que no se decide si debe ofrecer una película destinada al público adulto o quedarse finalmente con el público más menudo. Una petit decepción.
“Gantz”, película Nº1 en Japón y aquí directo al DVD.
La sala del Auditori , repleta de aficionados para ver la adaptación del manga que causa furor, también por estos lugares. Puedo afirmar, que vi un par de episodios iniciales de esta serie de animación y no le llegaba ni a la suela de los zapatos de la gran “Death Note” (otra serie de animación cuya adaptación al cine con actores carne y hueso, fue bastante modesta por no llamarla: mala). Pero como siempre la curiosidad mató al gato, yo estaba allí esperando una revelación, pero antes os recuerdo su argumento: los dos personajes principales, en un intento por salvar a un hombre que ha caído a las vías del metro, son mortalmente atropellados. En ese instante despiertan en una habitación donde una esfera de color negro (¿?) les da la oportunidad de regresar entre los vivos si matan demonios y alienígenas, ya que ahora son como unos superguerreros, ¿argumento disparatado?. El film se alarga demasiado para condensar una historia que no debería sobrepasar los noventa minutos , con momentos notables (como las batallas que están correctamente coregrafiadas) y otros bastante innecesarios (la típica historia de amor). Sólo recomendado a fans completistas del universo manga.
Y hasta aquí el resumen del día. Espero que os sea de vuestro agrado. ¡Hasta mañana!