El equipo andaluz salió al campo con la misión de sacar un punto, quizás la obsesión de quedarse con un empate provocó algo de relajación excesiva a la hora de atacar, puesto que todas las ocasiones eran del equipo italiano, y claro tanto llega el cántaro a la fuente que se acaba rompiendo, y eso es precisamente lo que pasó, a falta de 15 minutos llegó el gol local, y a pesar que Capel tuvo un balón para dárselo a Luis Fabiano, que estaba solo en el área, no fue capaz de pasarlo y marró la mejor oportunidad del equipo español.
El Racing de Santander vivió una noche mágica, empañada por el olor a amaño que venía desde el Parque de los Príncipes, ya que en tan solo dos minutos, prácticamente cuando sacó de centro, el PSG consiguió dos goles que le deban la clasificación, si pensamos mal el Twente estaba ya clasificado como segundo, así que sabor agridulce después de ganar por 3-1 al Manchester City.