En 2024, cerca de 1,2 millones de personas adquirieron la nacionalidad de un país de la Unión Europea (UE) donde residían, lo que supone un incremento del 11,6% en comparación con 2023, es decir, 122 700 nuevas ciudadanías. Este aumento es aún más notable al comparar los datos con 2014, cuando se concedieron un total de 762 100 nacionalidades, lo que representa un aumento del 54,5% en la última década.
Alemania, España e Italia fueron los países que más nacionalidades otorgaron, siendo Alemania la líder con 288 700 nuevos ciudadanos, que constituyen el 24,5% del total de la UE. Por su parte, España otorgó 252 500 nacionalidades (21,4%) e Italia 217 400 (18,5%). De los nuevos ciudadanos, el 88% procedía de países no pertenecientes a la UE, mientras que solo el 10,6% eran ciudadanos de otros estados miembros.
Entre los principales beneficiarios de esta tendencia se encuentran los nacionales sirios, quienes se mantienen como el grupo más numeroso entre los nuevos ciudadanos de la UE, con 110 100 nacionalidades concedidas. Los marroquíes ocupan el segundo lugar con 97 100, y los albaneses completan el podio con 48 000 nuevas ciudadanía.
Respecto a las tasas de naturalización, Suecia se destacó en 2024, registrando la tasa más alta entre los países de la UE, con 7,5 nacionalidades otorgadas por cada 100 residentes no nacionales. Le siguen Italia con una tasa de 4,1 y tanto España como Países Bajos con 3,9. En el extremo opuesto, las tasas más bajas se documentaron en Lituania, con 0,1, y Bulgaria y Estonia, ambas con 0,3.
Estos datos reflejan un panorama significativo sobre la movilidad y la integración en la Unión Europea, evidenciando un incremento claro en la provisión de ciudadanía en un contexto de creciente migración y diversidad cultural. La información proviene de los registros publicados por Eurostat, que destacan las dinámicas demográficas y las tendencias de naturalización en la región.

