Riccò llegó al Tour bajo sospecha de consumo de EPO, y ahora parece que esa sospecha se ha acabado de demostrar, puesto que no hoy no ha tomado la salida por haber sido pillado.
El ciclista del Saunier Duval era la esperanza italiana para conseguir ganar una grande, y es que Riccò había demostrado en el Giro que podía luchar en una ronda de tres semanas, aunque en este tour tan solo iba a coger experiencia y poco más, pero parece que las ganas de comer de la «Cobra» han hecho que entrara en la ilegalidad.
Ricardo Riccò dio en el control de orina positivo por culpa de una sustancia llamada CERA, que es la tercera generación de EPO, así que el equipo del Saunier Duval recibe la dura noticia de que su estrella no podrá correr en un tiempo.