Tras el parón veraniego, la Fórmula 1 volvió a encender los motores para disputar el Gran Premio de Bélgica en el mítico circuito de Spa. El resultado fue el mismo que en la última carrera antes del parón, con el australiano Daniel Ricciardo en lo más alto del podio, por delante del Mercedes de Nico Rosberg y el Willians de Bottas. A lo que a Fernando Alonso refiere, poco ha cambiado las cosas, sigue luchando con un coche mucho más lento que el de sus competidores, pero además, en el día de ayer tuvo que luchar contra otro elemento: la mala suerte, ya que justo antes de la vuelta de calentamiento veía como su monoplaza no arrancaba y los mecánicos tuvieron que actuar cuando ya no estaba permitido, lo que le acarreó una sanción de 5 segundos que le impidió luchar por los primeros puestos.
La carrera tuvo varios frentes abiertos, aunque el más interesante el que enfrenta a los dos pilotos de Mercedes. Ayer tuvo lugar una nueva batalla donde el inglés Hamilton volvió a ser el gran perjudicado ya que cuando luchaba con su compañero por la primera plaza, se tocaron con la mala suerte de que el alerón de Rosberg rajó la rueda del coche del piloto inglés. Tuvo que entrar a cambiarla, perdiendo mucho tiempo y finalmente optó por abandonar para conservar el motor.
El gran beneficiado de esta lucha fue el australiano Ricciardo, que salía quinto en la parrilla, pero que adelantó a Alonso y a Vettel para situarse detrás de los Mercedes. Tras el incidente de estos pilotos y con una buena estrategia en la primera parada, lograba adelantar a Rosberg para llegar así al final de la carrera.
Cabe destacar la actuación del compañero de Fernando Alonso en Ferrari, Kimi Raikonnen que logró terminar cuarto y que estuvo luchando por el podio hasta la última vuelta.