Un reciente informe de pruebas a frigoríficos realizado por la Unión Europea ha revelado resultados alentadores sobre el cumplimiento de normativa de eficiencia energética en este sector. De un total de 18 frigoríficos analizados de 14 marcas distintas, 17 modelos lograron cumplir con los requisitos establecidos en cuanto a eficiencia energética, emisiones sonoras y volumen de refrigeración. Estos resultados son parte de una campaña organizada por la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes (DG GROW) de la Comisión Europea, con el fin de asegurar la conformidad de los productos con la normativa ambiental.
Los frigoríficos sometidos a evaluación fueron adquiridos en varios países, entre ellos Croacia, Islandia, Letonia, Lituania y Rumanía. De estos, seis unidades fueron compradas en tiendas físicas y doce a través de plataformas de venta en línea. El estudio incluyó modelos con descongelación manual y automática, seleccionados tras un exhaustivo análisis de mercado.
Las evaluaciones se llevaron a cabo en un laboratorio acreditado en Dinamarca, especializado en el diseño ecológico de electrodomésticos. Si bien 17 frigoríficos aprobaron las pruebas de conformidad inicialmente, tres modelos no lograron superar los exámenes. Sin embargo, después de realizar verificaciones adicionales, dos de ellos tuvieron resultados positivos, mientras que en el caso del tercero no fue posible determinar su estado de aprobación.
Un aspecto interesante que destaca el informe es la clasificación energética de algunos modelos, que se encuentra «en el límite» entre dos categorías. Esto significa que un frigorífico etiquetado como clase E podría tener un rendimiento equivalente a uno de clase F, siempre dentro de un margen de tolerancia del 10 % en cuanto a consumo energético.
Las autoridades que llevaron a cabo este estudio han instado a los consumidores a informarse sobre las etiquetas de los productos antes de adquirir un frigorífico. Estas etiquetas proporcionan información crucial que va más allá de la clasificación energética y una correcta instalación puede optimizar el rendimiento del electrodoméstico. Además, se aconseja invertir en frigoríficos con mejores clasificaciones energéticas, ya que esto puede resultar en un ahorro considerable a largo plazo.
Desde la DG GROW, se recomendó a los fabricantes asegurar la visibilidad y precisión de las etiquetas energéticas, así como garantizar que toda la información del producto sea fácilmente accesible. Los importadores también deben asumir las responsabilidades del fabricante al comercializar frigoríficos con su nombre.
Vanessa Capurso, responsable de políticas de la DG GROW, enfatizó la importancia de estas campañas de vigilancia del mercado como un mecanismo crucial para proteger tanto a los consumidores como a las empresas que cumplen con las regulaciones europeas, frente a prácticas desleales en el mercado. Los resultados positivos reforzan la efectividad de las inspecciones regulares para asegurar el cumplimiento normativo.
Estas pruebas son parte de la iniciativa «Acciones Conjuntas sobre la Conformidad de los Productos» (JACOP 2024), que tiene como objetivo fortalecer la seguridad del mercado único mediante la cooperación entre las autoridades de vigilancia del mercado en diversas categorías de productos, con el fin de identificar riesgos y armonizar procesos de trabajo. En total, las pruebas abarcaron 16 categorías de productos, poniendo de manifiesto el compromiso de la UE para garantizar la calidad y seguridad de los electrodomésticos en el mercado europeo.

