En una reciente declaración, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha expresado su profunda preocupación por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, considerándola una amenaza a la soberanía de los países. En una rueda de prensa celebrada en Ginebra, la portavoz de Türk, Ravina Shamdasani, afirmó que esta operación militar ha incrementado la inseguridad a nivel global. Shamdasani rechazó la justificación de Estados Unidos, que se basa en el historial de derechos humanos del Gobierno venezolano, señalando que la rendición de cuentas no se puede lograr con intervenciones militares unilaterales que violen el derecho internacional.
Shamdasani subrayó que estas acciones no representan un avance para los derechos humanos, sino que, por el contrario, perjudican la arquitectura de la seguridad internacional, contraviniendo tanto la soberanía venezolana como los principios de la Carta de las Naciones Unidas. Además, enfatizó que la intervención militar contradice el principio fundamental del derecho internacional, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de un Estado.
La Oficina de Derechos Humanos fue expulsada de Venezuela en febrero de 2024, tras documentar la grave situación de abusos a opositores. Shamdasani destacó que los derechos del pueblo venezolano han sido vulnerados durante demasiado tiempo y abogó por un proceso justo para asegurar la rendición de cuentas. La portavoz manifestó su preocupación de que la inestabilidad derivada de la intervención estadounidense pueda agravar aún más esa situación.
Asimismo, alertó sobre el estado de emergencia decretado en Venezuela, que restringe la libre circulación, incauta bienes y suspende derechos de reunión y protestas, lo que puede facilitar la represión por parte del Gobierno. Shamdasani hizo un llamado a Estados Unidos, al Gobierno venezolano y a la comunidad internacional para que se respete el derecho internacional y los derechos humanos, subrayando la importancia de que el futuro de Venezuela sea decidido por su propio pueblo.
En el contexto de esta crisis política, alrededor de ocho millones de personas, es decir, una de cada cuatro, requieren asistencia humanitaria a causa del prolongado declive económico en el país. La Oficina para la Coordinación de Ayuda Humanitaria (OCHA) ha señalado que un plan de respuesta sigue en vigor y requiere aproximadamente 600 millones de dólares. A pesar de la dramática situación política, las condiciones humanitarias para la mayoría de las personas no han cambiado significativamente.
El portavoz de OCHA también indicó que Venezuela es una de las operaciones de ayuda menos financiadas a nivel mundial. Sin embargo, han logrado proporcionar asistencia a unos dos millones de ciudadanos este año.
Por otra parte, la situación continúa siendo precaria para los millones de venezolanos refugiados en el extranjero. Aunque hasta ahora no se ha registrado un aumento considerable en el número de desplazados debido a la intervención militar, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) sigue monitoreando la situación en las fronteras. Hasta la fecha, cerca de 7,9 millones de personas han abandonado Venezuela, la mayoría buscando refugio en países de América Latina y el Caribe, lo que genera la necesidad de apoyo continuo en términos de inclusión y desarrollo en esos países receptores.
Fuente: ONU últimas noticias





