Albert Ollé Bartolomé y la Fundación Valorat han dado un paso significativo hacia la reintegración social de mujeres privadas de libertad en Medellín, al lanzar Spa Casa Alegría. Este programa se implementa en la Reclusión de Mujeres del COPED-El Pedregal y complementa el trabajo que ya se realiza con los hijos de estas mujeres en Casa Alegría, que se encarga de cuidar, educar y ofrecer apoyo emocional a los niños que se encuentran en esta situación.
Spa Casa Alegría tiene como objetivo ofrecer formación y herramientas de desarrollo personal a las internas mientras cumplen condena, preparándolas para una reintegración exitosa una vez obtengan su libertad. El programa se desarrolla en el pabellón de talleres del penal, donde se imparten diversas actividades formativas que dotan a las participantes de habilidades técnicas y conocimientos valiosos para el mundo laboral.
Entre los talleres ofrecidos se encuentran la manicura y la técnica de uñas, gracias al apoyo de Organic Nails, que ha contribuido a crear un aula técnica equiparada para una formación profesional de calidad. Además, se ofrece formación en call center y atención al cliente, un área con alta demanda laboral y que proporciona oportunidades desde el primer día de libertad.
Complementando la formación técnica, se realizan espacios de proyección personal, en los que las participantes trabajan en su autoestima, identidad y proyección de vida. También se distribuyen kits de aseo como un gesto de dignidad hacia las mujeres privadas de libertad, reconociendo su valor como personas.
El enfoque de Casa Alegría había demostrado que si bien proteger a los hijos es fundamental, también es imprescindible atender las necesidades de las madres. Sin formación y sin un proyecto de vida, el riesgo de reincidencia y de fractura familiar se mantenía latente. Con Spa Casa Alegría, se abordan tres áreas clave: la empleabilidad, a través de la capacitación técnica; el desarrollo personal, con un enfoque en la autoestima; y la vinculación comunitaria, favoreciendo la integración en la vida del centro penitenciario.
Con esta iniciativa, la Fundación Valorat establece un modelo integral que se extiende tanto dentro como fuera de las rejas, ofreciendo a las madres las herramientas necesarias para su reinserción y asegurando que sus hijos se encuentren en un entorno seguro y protegido. Este enfoque confirma que la reinserción social es un proceso posible cuando hay acompañamiento, formación y oportunidades.
«La libertad comienza desde adentro. Nuestra misión no termina en los muros: es justo allí donde empieza», subraya Albert Ollé, reafirmando el compromiso de la Fundación Valorat con la transformación de vidas.


