La gloria cuesta, pero cuando se consigue toda la alegría se desata y así es en Tarragona, la ciudad vive un estado permanente de fiesta, tras más de 50 años a la sombra vuelven a la élite y estos sentimientos no caben en el corazón de los aficionados y saltan de sus cuerpos en forma de gritos «Barsa, Madrid, el Nastic ya está aquí«, «El año que viene, al Vicente Calderón«.
En Huelva no han tenido que esperar tantos años y tras un corto paso por la 2ª división vuelven a la élite, el decano ha vuelto y quiere ejercer por muchos años. Viajaron a Soria para certificar el ascenso y lo hicieron a lo grande, con un 0-3 a otro aspirante a dejar las tinieblas de segunda.
Huelva y Tarragona han recibido a sus heroes con grandes fiestas, miles de aficionados, para darse un baño de gloria por la ciudad y celebrar y asimilar que son de primera.
Los que no somos de ciudades grandes con equipos propios con opciones de llegar a la élite nos conformamos con ser de un equipo de ciudad, Madrid, Barsa o Atlético son los elegidos y yo me pregunto que se sentirá cuando el equipo de tu ciudad alcanza la élite, cuando sabes que al menos durante un año, las estrellas del fúltbol mundial pasarán por tu ciudad y no hará falta poner la tele…, seguramente estos equipos nunca ganen una liga, una copa o una Champions, pero seguro que la fiesta de un ascenso a la élite no desmerece en sentimientos…