La preocupación por la seguridad residencial se mantiene como una de las principales inquietudes entre los hogares españoles. Según datos del Ministerio del Interior, los robos con fuerza en domicilios y establecimientos sumaron 77.600 incidentes hasta septiembre de 2025, lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar la protección del acceso principal en muchas familias.
En este contexto, el mercado de la tecnología para el hogar sigue en expansión, alcanzando un valor aproximado de 830 millones de euros en España para 2025, según Archive Market Research. Este crecimiento va de la mano de la evolución de los sistemas de seguridad, que combinan tecnología avanzada con una supervisión profesional constante.
Sector Alarm ha decidido apostar por este enfoque, ofreciendo un modelo de seguridad que incluye una alarma conectada 24/7 a su Central Receptora de Alarmas. Cada señal es gestionada de inmediato, garantizando un tiempo medio de respuesta de apenas 15 segundos en caso de detectarse una incidencia. Este sistema, que combina la inmediatez de la tecnología con la atención personalizada, ha llevado a la compañía a ser reconocida como líder en servicio dentro del sector.
«La seguridad eficaz no depende de un único elemento, sino de la combinación entre tecnología avanzada y supervisión profesional permanente», declaró Jenny Sofie Reneng, Directora de Operaciones de Sector Alarm. La conexión continua con la Central Receptora y la capacidad de respuesta inmediata son elementos clave de este sistema.
Entre las innovaciones que refuerzan la seguridad del hogar, las cerraduras inteligentes se presentan como una solución eficaz. Estas cerraduras permiten a los usuarios gestionar el acceso a su vivienda de manera remota a través de una aplicación móvil. Además, en caso de activarse la alarma, la cerradura se bloquea automáticamente, lo que añade una capa adicional de protección sin necesidad de que el usuario realice acciones adicionales.
La instalación de estas cerraduras implica sustituir el cilindro de la puerta por uno de alta seguridad, resistente a técnicas de robo comunes. Esto no solo fortalece la puerta como primera barrera contra intrusiones, sino que también facilita el acceso en situaciones de emergencia, permitiendo la entrada de los servicios de emergencia si la situación lo requiere.
La cerradura inteligente, por tanto, no sustituye la función central de la alarma conectada, sino que complementa el sistema, mejorando tanto la seguridad del hogar como la experiencia de los usuarios. «Estamos avanzando hacia un modelo de seguridad más conectado y adaptado a la vida real. Control total desde el móvil y soluciones que refuerzan cada punto vulnerable del hogar son la verdadera evolución del sector», concluyó Reneng.