Con Pochettino se espera el resurgir, como lo hizo en su día de jugador, ya que vino cedido en invierno del Girondins de Burdeos y consiguió salvar al equipo cuando iba último, y es que el hispano-argentino tiene un carácter muy fuerte en el campo, pero al mismo tiempo se hace querer y mucho por sus compañeros, algo que para un vestuario es más que importante.
Está claro que la apuesta de Pochettino como técnico es muy arriesgada, porque no tiene casi experiencia en los banquillos, pero también la era la de Guardiola y ha salido bien o la de muchos entrenadores como Hugo Sánchez en el Almeria o Quique Sánchez Flores en el Getafe, equipo que suele arriesgar más con los puestos de banquillos, una cosa si hay que decir, que los periquitos necesitan un entrenador que sepa la cultural del club, y no hay nadie mejor que el hispano argentino.