Piglia, una manera nueva de mirar lo que ya vimos

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Piglia, una manera nueva de mirar lo que ya vimos 3Ricardo Emilio Piglia Renzi nació en Adrogué, provincia de Buenos Aires, en 1941. Está unánimemente considerado como uno de los grandes escritores argentinos de nuestro tiempo. Actualmente es profesor de literatura latinoamericana en Princeton University, donde ocupa la cátedra Walter S. Carpenter.

 En 1967 apareció su primer libro de relatos, La invasión, un libro que volvió a editar en 2006 en una edición corregida y aumentada. Le siguieron dos libros de relatos: Nombre falso y Prisión perpetua, tres novelas: Respiración artificial, La ciudad ausente y Plata quemada, y cuatro libros de ensayos: Critica y ficción, Formas breves, La Argentina en pedazos y El último lector.

 Sobre El último lector cuenta que parte de una frase de Faulkner que le impresionó: “Escribí El ruido y la furia y aprendí a leer” Piglia que no estudió Literatura sino Historia, dice que ésta y un profesor que tuvo le enseñó a leer.

Escribir cambia el modo de leer. Ahora bien, cómo lee un escritor, cuál es esa lectura, desde dónde parte”. El último lector es un libro sobre la lectura, sobre los actos de lectura, su composición escénica y su construcción simbólica, pero también sobre la experiencia transformadora de leer y la construcción de sentido de las experiencias a través de lecturas posteriores.

Un escritor lee para ver cómo está hecho el libro. Se pregunta más por el cómo de la construcción, que por el de la significación. Su duda es si podrá hacer una mesa parecida, no para hacer una mesa igual, sino para aprender a hacer mesas. Estoy hablando de la lectura técnica. Después hay que leer libremente y no dejarse impresionar por ningún autor”.

 Pero lo que más me interesó de Piglia es esa idea sobre el cuento en la que nos dice: “es preciso manejarse con dos anécdotas simultáneamente porque el texto es breve” Si el texto tiene la posibilidad como en la novela de una marcha más dilatada, se puede trabajar una sola historia. Sin embargo y esa es la paradoja, según Piglia “como el relato es breve, necesita otra historia. Parece al revés pero es así. Se necesita contar una historia de base para contar lo secreto; aprender a contar una cosa como si estuviera contando otra.

El juego es la superficie de un problema que va debajo. Un escritor es un mago, un encantador. Mucha gente puede contar historias; el problema es cómo hacer creer esa historia”.

Esto lo desarrolla en sus tesis sobre el cuento. En la primera afirma: un cuento siempre cuenta dos historias .El problema es ¿cómo contar una historia mientras se está contando otra?. A mi me gusta para ilustrar esta tesis un cuento de Diana, la primera persona que me mostró a Piglia en el taller de Creación Literaria.

Referencias: entrevistas a Ricardo Piglia en internet.

Uno de los cuentos de Borges que cita Piglia en sus tesis.