La selección ha sufrido la ausencia de Urios. España ha perdido el juego en el pivote y ha dependido en exceso del disparo lejano. Ahí ha estado parte del fracaso. Romero ha estado mal, y Ortega también. Además de haber jugado fatal los momentos clave. Ha habido nervios. Durante partidos como el de Francia y Suecia, se veía que la selección se mantenía en pie por los paradones de Hombrados y el oportunismo de Juanin y Rocas. Pocas ovejas para Pastor…
Al menos me alegro de la forma de la derrota. Si, dolorosa. Pero muy castiza, muy española, teniendolo todo para ganar, y cayendo en 9 segundos. Al menos queda la excusa de la eterna suerte (mala) española y la sensación de que se ha hecho lo posible, aunque se deberia haber llegado a más.