Este año especialmente el Giro cuenta con su particular «semana del terror«, con cinco etapas de montaña que comienzan hoy martes y durarán hasta el próximo sábado. Serán 5 etapas, 3 con final en alto, y tendrán que pasar 14 puertos de montaña con un total de 194,5 km de ascensión. Pero no sólo las cifras asustan, asusta más aún el curriculum de los puertos, teniendo que subir Erbe, Pordoi, el mítico Mortirolo y la Fedaia, también conocida como la Marmolada. Pero el infierno lo tocarán en el Angliru italiano con 24 % de desnivel y final en una pista de esqui sin asfaltar.
Estas cumbres han ayudado y ayudarán a encumbrar a los campeones y a destrozar las piernas del pelotón.
A la gran cita llega destacado Iván Basso con 3:27 minutos de margen con un español, que está haciendo de jefe de filas en una segunda juventud, él es Quique Gutierrez. El valenciano que llegó al Giro con el objetivo de quedar en el top ten, se ha ido reforzando a medida que la carrera avanza y sueña con que Basso repita la pájara que el año pasado le costó casi 40 minutos.
Basso al que todos apuntan como sucesor del gran Amstrong en el Tour ya reconoce como gran rival al español y mira con recelo ante el infierno que se avecina. El duelo está servido y todos esperamos volver a ver este año un españo en lo más alto del cajón de este deporte que tanta pasión ha levantado en nuestros corazones.