Momentos antes de realizarse las pruebas se podían escuchar las declaraciones de sus compañeros mostrándole su apoyo y deseándole que no fuera nada grave. Lamentablemente, más tarde se confirmarían las peores sospechas Sven Goran Eriksson, el seleccionador, afirmó que era un enorme palo para el jugador haciendo referencia a la mala suerte que está teniendo últimamente el delantero con las lesiones.
Freddy Shephered, presidente del Newcastle United, club donde milita Owen, ha sido quien ha confirmado, los malos presagios que se tenían antes de los resultados de las pruebas y ha afirmado que el jugador regresará a Inglaterra donde recibirá las atenciones precisas por parte de su club. Según el canal británico Sky Sports, la lesión podría mantener al delantero cinco meses apartado de los terrenos de juego. Tratándose del cruzado, ojalá sólo sean cinco los meses que estemos sin verlo.
Michael Owen dijo que seguiría los partidos de sus compañeros (desde Inglaterra) para darles ánimos, deseándoles verles en Berlín.
Como nota positiva decir que Eriksson podrá contar con Ferdinand y Neville, ya que las pruebas a las que fueron sometidos por las molestias que sufrían han dado buenos resultados.