Durante las X Jornadas de Innovación y Transferencia en Cultivos Extensivos (GENVCE), el proyecto LIFE Innocereal EU ha demostrado ser una iniciativa clave para el sector cerealista europeo, especialmente en el contexto actual de búsqueda de prácticas agrícolas sostenibles. Francisco Márquez, doctor ingeniero agrónomo y responsable técnico de la Finca Experimental de Rabanales de la Universidad de Córdoba, expuso cómo una gestión precisa de insumos y el uso de herramientas digitales permiten optimizar el abonado en cebada maltera.
En su intervención, Márquez enfatizó que es posible reducir el uso de fertilizantes sin sacrificar la rentabilidad económica ni los estándares de calidad necesarios para la industria. “Una gestión eficiente del abonado nitrogenado permite una nutrición más eficiente, disminuyendo el desperdicio y los costes de producción, lo que es clave para cumplir con las exigencias del Pacto Verde Europeo”, afirmó.
El proyecto LIFE Innocereal EU busca ser un puente entre la investigación y la práctica agrícola, probando nuevas estrategias de fertilización en condiciones reales. La iniciativa se apoya en tecnologías de agricultura de precisión y sensores, sentando las bases para un sistema de certificación que conectará a agricultores con la industria de la malta y la cerveza. Gracias a la trazabilidad lograda en el campo, se prevé la creación de un sello de sostenibilidad denominado «Innocereal EU», que permitirá a los consumidores identificar productos elaborados de forma sostenible.
Este enfoque no solo es beneficioso para reducir la huella de carbono, sino que también busca promover una distribución más equitativa de la riqueza a lo largo de la cadena alimentaria, desde los productores hasta los consumidores finales. Con el respaldo de un consorcio internacional que incluye entidades de varios países europeos, el proyecto pretende transformar el sector cerealista, posicionando a Europa como un referente en sostenibilidad agrícola y prácticas productivas más responsables.
LIFE Innocereal EU se centra en incorporar innovaciones en la gestión de suelos e insumos, y está liderado por la Universidad de Córdoba, junto a un número de socios estratégicos, con el objetivo de abordar las demandas actuales de sostenibilidad ambiental y económica en la producción de cereales.


