Decir que me alegro de lo que está pasando con operadoras con Movistar y Vodafone, puede parecer en tiempos de crisis un tanto irresponsable, y lo digo porque al fin y al cabo hay muchos puestos de trabajo que se pueden venir abajo.Sin embargo, para no pecar de irresponsable, voy a decirles que el que avisa no es traidor, y que quizás sea mejor que cambien de consejeros de marketing. ¿A quién se le ocurre cambiar pautas de consumo como las de regalar o rebajar móviles en tiempo de crisis? Pues la maravillosa idea de no subvencionar teléfonos móviles ha acabado como se esperaba. En un fracaso.
En total Movistar que lleva aplicando desde el mes pasado la nueva política de vender los móviles al precio de mercado, ha perdido nada menos que 209.560 líneas de móvil. Por su parte, Vodafone, que lo aplica a partir de este mes, se ha quedado, con el miedo a los que les tocaba renovar, en 61.200 líneas.
Y aunque algunos diarios como El País achacan la pérdida de clientes a la crisis, yo me pregunto que ha hecho Yoigo o las OMV para sumar respectivamente 42.600 y 126.740 líneas. ¿Acaso esos clientes no tienen crisis? El resto de las pérdidas se explica de forma muy sencilla. Con la crisis nadie renuncia al móvil, si no a la línea extra que tenía. Y aún así, en España hay más de un móvil por persona. Así que seguirán cayendo, cierto. Pero sin subvencionar terminales, la culpa no es de la crisis, si no de hacer estrategias equivocadas, en el momento equivocado.