Somos muchas las personas adultas que ya hemos interiorizado que llevar gafas de sol es mucho más que un complemento de moda. Este objeto ofrece importantes beneficios para la salud de nuestros ojos, ya que es capaz de protegernos de los efectos negativos de los rayos ultravioletas. Debido a esto, es muy importante que las gafas de sol se conviertan en un complemento habitual en nuestro día a día. Pero ya no solo para los adultos, sino también para los más pequeños, cuya mirada está expuesta a largas horas de sol que provocan perjuicios a medio y largo plazo. Los expertos en salud ocular de la compañía Flamingo nos cuentan más detalles en este sentido.

En verano no debemos olvidarnos de las gafas de sol

En verano es cuando el sol más daño nos puede hacer a nuestra vista y a la de nuestros hijos. Por este motivo es muy importante protegernos ante los efectos nocivos del sol, sobre todo si tenemos en cuenta que España es uno de los países europeos con mayor radiación solar. Por todo ello, durante el verano equipamos a los más pequeños con una buena crema solar y con gorros o viseras para cubrir sus cabezas. Sin embargo, en la mayoría de los casos, pasamos por alto algo fundamental: los ojos.

Es curioso observar cómo la mayoría de los adultos utilizamos gafas de sol pero no hacemos lo mismo con los niños. “Hay que tener en cuenta que las gafas de sol no son únicamente complementos de moda, sino que sirven para evitar inflamaciones en la córnea, conjuntivitis y, en un futuro, cataratas o retinopatías, entre otras alteraciones oculares” comenta Alberto Velarde, fundador y CEO de las gafas de sol Flamingo. Además, debemos tener en cuenta que el cáncer de piel puede generarse en los párpados y que, según afirman numerosos expertos, su principal causa es una excesiva exposición al sol durante la niñez.

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Por todos estos motivos es recomendable utilizar unas buenas gafas de sol desde que somos pequeños. “Debemos concienciarnos de que el uso de las gafas de sol es igual de importante que el de la crema solar. Los menores están expuestos a largas horas de juegos bajo el sol y no debemos descuidar su vista” indica Alberto Velarde. En este sentido,  el policarbonato es el material más recomendable para las lentes de los niños por su protección ultravioleta y resistencia a los golpes. Además, a la hora de comprar unas gafas de sol es conveniente fijarse también en el tipo de protección que ofrecen y, tal y como revela el fundador de Flamingo, “para los más jóvenes, la UV400 es la más adecuada”.

Un accesorio muy saludable

Más allá de todos los beneficios que tiene para nuestra salud el uso de las gafas de sol, éstas se han convertido en uno de los accesorios imprescindibles para completar nuestros looks. Sin embargo, no es fácil encontrar unas gafas que combinen moda y salud para niños. “En Flamingo contamos con la colección Flamingo KIDS fabricadas con los materiales de mayor calidad, sin piezas metálicas, y una diversidad de modelos que dejan con la boca abierta a los más pequeños de la familia” asegura Alberto Velarde.