
Apostar por Rafa Nadal es una apuesta tan segura que no da dinero, porque cuando se cambia la pista rápida por la arcilla, el español demuestra su calidad una y otra vez, porque parecía que este año sus lesiones le podían impedir rendir a un nivel tan alto, también hay que decir que es el primer torneo que disputa en esta superficie, pero para demostrar que está perfectamente ha levantado el Masters 1000 de Montecarlo, quinto de su carrera deportiva.
Rafa Nadal tenía un rival muy complicado para ganar la final, puesto que después de eliminar a Murray en semifinales, le tocaba enfrentarse con el serbio Novak Djokovic, que este año parece que puede avanzar un puesto en la clasificación ATP, y el serbio tuvo alguna posibilidad de conseguir la victoria.
El primer set no pudo empezar mejor para Djokovic porque se puso con un 1-3, pero le dio algo de vida al manacorí que en un abrir y cerrar de ojos se puso con un 6-3, es decir, sumó cinco juegos de forma consecutiva, mientras que en el segundo el serbio si que pudo con Nadal, que erró en exceso y permitió un 6-2, eso sí, en el tercero el número uno del mundo no tuvo piedad, y a pesar de perder su saque, le endosó un 6-1, consiguiendo su quinto trofeo de Montecarlo de forma consecutiva y encima sigue sin perder en esa pista.