En medio de intensos combates en el Líbano, el Secretario General de la ONU llegó a Beirut el pasado viernes para expresar su solidaridad con la población afectada. La situación se ha vuelto alarmante, sobre todo para las mujeres embarazadas y los trabajadores migrantes, quienes enfrentan desafíos críticos debido a los continuos bombardeos y el intercambio de cohetes entre Hezbolá e Israel.
Según Anandita Philipose, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en el Líbano, más de 11,600 mujeres embarazadas están afectadas por el conflicto, y se estima que alrededor de 4,000 de ellas darán a luz en los próximos tres meses. Philipose advirtió que muchas de estas mujeres se han visto obligadas a abandonar sus hogares y han perdido acceso a servicios de salud esenciales, lo que las forzó a dar a luz en condiciones extremadamente peligrosas.
El conflicto ha causado un deterioro drástico de la situación en varias regiones del Líbano, incluyendo el sur, Beirut, el Monte Líbano y el valle de la Bekaa, tras el estallido de la guerra en Oriente Medio a finales de febrero, desencadenada por ataques israelíes y estadounidenses en Irán. Desde entonces, el intercambio de fuego ha aumentado, con 55 hospitales y clínicas cerrados, ya sea por daños directos o por órdenes de evacuación masiva, resaltó Philipose.
La misión de mantenimiento de la paz de la ONU, UNIFIL, ha documentado ataques diarios desde el Líbano hacia Israel y respuesta por parte de las Fuerzas Armadas israelíes, quienes han realizado incursiones terrestres en el territorio libanés. La portavoz de UNIFIL, Kandice Ardiel, enfatizó que, aunque hubo un periodo de relativa calma, la situación sigue siendo volátil y puede cambiar con rapidez.
Por otro lado, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reveló que más de 822,000 personas han sido desplazadas dentro del Líbano, y los migrantes son especialmente vulnerables. La OIM destacó que el país acoge a alrededor de 200,000 migrantes que provienen de países como Etiopía, Sri Lanka y Afganistán. Muchos de ellos han quedado atrapados en medio de la crisis, sin un lugar adonde ir y dependiendo de organizaciones comunitarias y ONG para su seguridad.
Finalmente, la OIM ha comenzado a asistir a migrantes en Irán que buscan regresar a sus países de origen, aunque enfrenta limitaciones de recursos. Según informes de ACNUR, miles de personas han cruzado hacia Turquía y varios cientos han regresado a Afganistán desde Irán, mientras se busca asegurar la entrega de ayuda humanitaria en medio de los desafíos logísticos provocados por la guerra.
Fuente: ONU últimas noticias