La situación humanitaria en Líbano ha alcanzado niveles alarmantes, afectando particularmente a las mujeres y niñas del país. Según Anandita Filipos, portavoz del Fondo de Población de la ONU, desde Beirut se ha descrito un panorama desesperante, donde 11.600 mujeres embarazadas se encuentran entre los desplazados, y se estima que aproximadamente 4.000 de ellas darán a luz en los próximos tres meses. Filipos ha señalado que muchas de estas mujeres han sido forzadas a abandonar sus hogares y se encuentran separadas de los servicios de salud necesarios, lo que las obliga a dar a luz en condiciones peligrosas, e incluso en situaciones críticas como al borde de las carreteras.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reporta que más de 820.000 personas han sido desplazadas en Líbano, de las cuales 128.200 han sido alojadas en casi 600 refugios colectivos que están al borde del colapso. Entre estos desplazados se encuentran alrededor de 200.000 niños y unos 30.000 migrantes que, por su situación, a menudo quedan fuera de los sistemas de asistencia.
El entorno de violencia en Líbano continúa intensificándose con ataques casi diarios desde el país hacia Israel y las incursiones del ejército israelí en territorio libanés. Candice Ardiel, portavoz de UNIFIL, advirtió que cada uno de estos actos representa una violación de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU. Recientemente, uno de los puestos de UNIFIL fue alcanzado por un proyectil, resultando en heridas para varios cascos azules, lo que ha llevado a la restricción de movimientos de la misión debido a la inseguridad generalizada.
António Guterres, Secretario General de la ONU, llegó a Beirut en una visita de solidaridad, recordando que el pueblo libanés no eligió la guerra que enfrenta, sino que ha sido arrastrado a ella. En medio de estos acontecimientos, un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU ha denunciado que el bombardeo de civiles en Líbano para forzar su desplazamiento podría constituir crímenes de guerra, resaltando que cada cifra de desplazados representa una familia aterrorizada obligada a huir.
A su vez, la situación humanitaria en Irán se ha deteriorado significativamente, con miles de familias huyendo de Teherán y otras ciudades afectadas por los bombardeos. Aproximadamente 22.000 estructuras civiles han sido dañadas y más de 400.000 vehículos han registrado salidas hacia provincias en busca de seguridad. La OIM ha informado sobre un aumento en las solicitudes de evacuación de migrantes por parte de varios gobiernos, ya que las operaciones son costosas y requieren una financiación especial para asegurar un retorno seguro.
También en Siria, la transición política se ve amenazada por violaciones persistentes y falta de justicia, lo que ha llevado a la Comisión de Investigación de la ONU a alertar sobre la necesidad de reformas profundas y apoyo internacional sostenido para evitar un regreso a un conflicto abierto. Las voces de las mujeres sirias también resuenan en este contexto, donde la esperanza y la resiliencia son vitales mientras enfrentan los traumas de la violencia y la falta de oportunidades.
Fuente: ONU últimas noticias