El «Movimiento de Activación de Alas» (MAA) ha lanzado el proyecto CERCI, un Centro de Escuelas de Resolución de Conflictos para la Integración de Polaridades ubicado en A Rúa de Valdeorras, Ourense. Este innovador modelo se centra en el desarrollo personal, la vida comunitaria y la formación práctica para abordar y resolver conflictos. A través de la alineación de los siete niveles básicos de la vida humana, CERCI busca generar una coherencia tanto a nivel individual como colectivo.
Impulsado por Carmen Malvi y Rosa Xava, el MAA propone una nueva visión que integra aspectos positivos y negativos de la vida, con el objetivo de facilitar la comprensión personal y la evolución del individuo. Este enfoque incluye cursos y proyectos que combinan la cooperación y el crecimiento personal, ofreciendo una experiencia holística a los participantes.
La génesis de la metodología del MAA surgió de un gesto simbólico relacionado con unas alas utilizadas durante una clase de biodanza. Este primer contacto, inicialmente considerado puramente estético, dio paso a una investigación más profunda al registrar los testimonios sobre los efectos de dicha experiencia. Así, las alas se transformaron en un objeto de estudio que permite entender los patrones invisibles que afectan a la experiencia humana.
La metodología, de base cuántica, permite la intervención consciente en diferentes niveles del ser humano: físico, emocional, mental y espiritual, así como en las intersecciones entre ellos. Este enfoque tiene como finalidad aumentar la coherencia interna y, por ende, transformar la realidad personal desde una perspectiva más amplia. «Las Alas son un campo cuántico personal», explican sus creadoras, enfatizando la importancia de la autointervención en el proceso de evolución personal.
Situado en una casa colonial de 1900, conocida como Casa Paraíso, CERCI no solo actúa como centro de formación, sino que también ofrece un espacio para la convivencia y la experimentación de los principios que propone el MAA. En este lugar se organizan formaciones y encuentros donde los participantes pueden vivir de forma práctica los conocimientos adquiridos, realizar retiros y compartir experiencias que fomenten la integración de conceptos complejos en situaciones cotidianas. El modelo se considera fractal y escalable, lo que significa que cada proceso individual refleja la esencia del conjunto y que puede ser replicado en diferentes localizaciones sin perder su coherencia.
En un contexto donde muchas personas buscan alternativas a las formas tradicionales de educación y comunidad, CERCI se posiciona como una propuesta integradora que combina ciencia, consciencia y experiencia vivida. La cooperativa no se limita a ofrecer contenido formativo; su objetivo es construir un ecosistema que propicie la transformación individual y, por ende, el impacto colectivo.
El MAA continúa expandiéndose, creando espacios donde las personas puedan reconectar con su esencia y contribuir a un nuevo paradigma de interconexión y cooperación. A través de la alineación de los siete niveles básicos de la vida, se busca brindar procesos de integración que reduzcan la fragmentación interna y aumenten la claridad en la vida de los participantes.
Con el lema «Fácil y divertido», el proyecto enfatiza la importancia de poder abordar conceptos complejos desde experiencias accesibles y vivenciales. Según sus creadoras, la profundidad del aprendizaje no tiene por qué estar en desacuerdo con la sencillez, y el conocimiento puede adquirirse en un proceso que, si bien riguroso, puede llevarse a cabo con ligereza.
CERCI no solo representa un espacio de desarrollo personal, sino que también se erige como un modelo comunitario que promueve la integración de polaridades. En este enfoque, el conflicto es considerado una oportunidad para la resolución y el crecimiento, reflejando la filosofía de la resolución de conflictos para la integración de polaridades.
Este movimiento cuenta con el respaldo de LIOC Editorial, que ayuda a difundir metodologías relacionadas con el desarrollo personal y profesional, ampliando su visibilidad y alcance hacia nuevas comunidades interesadas.
A través de la metodología cuántica del Movimiento de Activación de Alas, CERCI se establece como un lugar donde la experiencia individual se entrelaza con la vida comunitaria, invitando a todos aquellos que buscan una nueva comprensión a ser parte activa en la creación de un modelo más humano y coherente.




