El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, inauguró este miércoles una sesión extraordinaria del Consejo de la OMI en Londres, haciendo un llamado urgente al cese de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel y los países del Golfo Pérsico, e Irán. En su discurso, Domínguez instó a las compañías navieras a evitar el Estrecho de Ormuz, advirtiendo sobre la situación crítica que enfrentan aproximadamente 20.000 marinos atrapados en la región debido a los recientes ataques.
Domínguez enfatizó la necesidad de que todas las partes trabajen hacia la desescalada del conflicto, asegurando la seguridad de los tripulantes que desean abandonar el Golfo a bordo de sus buques. El secretario general también alertó sobre las repercusiones globales de los ataques al transporte marítimo, señalando que cada vez que este sector se ve afectado por conflictos, las consecuencias negativas se extienden a la economía global y la seguridad alimentaria. «Esto subraya la importancia de la libertad de navegación y el bienestar de la gente de mar», afirmó.
Los recientes acontecimientos han resultado en la muerte de al menos siete marinos y numerosos heridos en ataques a buques mercantes en la región del estrecho de Ormuz. Domínguez expresó su solidaridad no solo con las familias de las víctimas, sino también con la comunidad marítima en su conjunto.
En un contexto más amplio, la crisis humanitaria en el Líbano se agrava debido a una serie de ataques aéreos, que han dejado al menos 886 muertos y más de 2.100 heridos. Más de un millón de personas han sido desplazadas a causa de los enfrentamientos, lo que representa el 19% de la población, y muchas de estas personas enfrentan condiciones precarias sin acceso adecuado a agua, saneamiento o atención médica.
Así mismo, las nuevas estimaciones de las Naciones Unidas indican que en 2024, 4,9 millones de niños murieron antes de cumplir cinco años. Aunque las muertes infantiles han disminuido significativamente desde el año 2000, el progreso se ha desacelerado. Las muertes de recién nacidos constituyen casi la mitad de todas las defunciones de menores de cinco años, poniendo de manifiesto la urgencia de mejorar los sistemas de atención sanitaria.
Finalmente, ONUSIDA ha expresado su preocupación por una nueva ley en Senegal que penaliza los actos considerados «antinaturales», incluida la homosexualidad. Esta legislación, que podría obstaculizar drásticamente los avances en la atención del VIH, ha sido aprobada por el Parlamento y se encuentra pendiente de la firma del presidente. La organización advierte que el temor a la criminalización podría alejar a las personas de los servicios de salud, exacerbando la crisis del VIH en el país.
Fuente: ONU últimas noticias


