México ha alcanzado un importante hito en su emergente programa espacial con el exitoso despliegue del satélite Gxiba-1, lanzado desde la Estación Espacial Internacional. Este innovador dispositivo fue desarrollado en su totalidad por estudiantes y profesores de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla y fue puesto en órbita gracias al programa KiboCUBE, una colaboración entre la Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial.
El Gxiba-1, un satélite miniaturizado y estandarizado, tiene como principal misión la monitorización de la actividad volcánica y la dispersión de cenizas a través de observación óptica. La información recopilada por este satélite será crucial para la reducción del riesgo de desastres y el monitoreo ambiental, especialmente en relación con volcanes activos que se encuentran cerca de áreas urbanas densamente pobladas en México, contribuyendo así a la seguridad de millones de habitantes.
La directora de la agencia de la ONU, Aarti Holla-Maini, expresó su satisfacción por el logro de la Universidad de Puebla: «Felicitaciones a la Universidad Puebla por este tremendo logro. Estamos orgullosos de asociarnos con la Agencia Japonesa para crear más oportunidades que permitan el acceso al espacio para todos».
Este proyecto sitúa a México como el sexto país beneficiario del programa KiboCUBE, uniéndose a otras naciones como Kenia, Guatemala, Mauricio, Moldavia e Indonesia. La iniciativa está destinada especialmente a instituciones de países en desarrollo y economías en transición, con el fin de proporcionarles experiencia práctica en tecnología espacial y democratizar el acceso a la órbita terrestre.
Emilio Baños, rector de la Universidad de Puebla, destacó la importancia del Gxiba-1 para el futuro de México: «Para México, representa un hito muy motivador para perseguir en el futuro cercano: invertir y trabajar para desarrollar su propia industria aeroespacial y recursos humanos que satisfagan las necesidades del país».
El éxito del Gxiba-1 no solo refuerza las capacidades académicas del país, sino que también establece un precedente fundamental para el ecosistema espacial mexicano, demostrando que la colaboración internacional y la formación de talento joven son pilares esenciales para construir un futuro en la nueva economía del espacio.
Fuente: ONU últimas noticias




