En el marco del Día Internacional del Síndrome de Hemiplejia Alternante, que se conmemoró el pasado 18 de enero, especialistas del Hospital Quirónsalud Bizkaia han subrayado el impacto positivo de las tecnologías robóticas en la rehabilitación de pacientes afectados por esta enfermedad neurológica rara, caracterizada por episodios de parálisis alternante y otras manifestaciones sintomáticas. Según el doctor Alejandro Durán, jefe del Servicio de Neurología del centro, esta patología tiene una prevalencia aproximada de un caso por millón de personas y se presenta en diferentes formas, complicando su diagnóstico.
El síndrome de hemiplejia alternante suele debutar en la infancia, pero su evolución es variable y puede persistir en la edad adulta. A lo largo de la vida, muchos pacientes enfrentan desafíos como déficits neurológicos permanentes y dificultades en el movimiento y la integración social. Esta condición no solo afecta a los pacientes, sino también a sus familias, quienes deben lidiar con problemas de desarrollo, comunicación y trastornos emocionales que requieren atención especializada y un enfoque multidisciplinario.
A pesar de que no existe un tratamiento curativo para el síndrome, la rehabilitación juega un papel crucial en la mejora de la calidad de vida de los afectados. «El objetivo es optimizar el desarrollo motor, cognitivo y funcional, lo que puede lograrse a través de la estimulación de la neuroplasticidad, capaz de fomentar la reorganización de las conexiones neuronales», explica el doctor Durán. Este tipo de intervención es especialmente necesaria desde una edad temprana, aunque también puede ser eficaz en adultos.
La neurorrehabilitación robótica surge como una herramienta innovadora en este enfoque terapéutico. Gracias a esta tecnología, se puede proporcionar un entrenamiento altamente repetitivo y preciso, lo que mejora significativamente los resultados en comparación con la terapia convencional. La fisioterapeuta Sara García Delgado destaca que este método permite adaptar la asistencia al movimiento y establecer objetivos específicos que se ajustan a la evolución del paciente.
Las sesiones de neurorrehabilitación robótica pueden ayudar a entrenar habilidades críticas como el equilibrio, la coordinación y el control postural, lo que resulta fundamental tanto para la población pediátrica como para los adultos. La personalización del tratamiento es esencial, ya que las manifestaciones del síndrome pueden variar considerablemente entre pacientes. Por ello, se requiere un enfoque adaptado a las necesidades y capacidades individuales, maximizando así los beneficios funcionales y mejorando la calidad de vida.
El avance de tecnologías avanzadas, como la neurorrehabilitación robótica y la estimulación no invasiva, representará un avance notable en el manejo de enfermedades neurológicas raras, permitiendo abrir nuevas opciones de intervención y ofreciendo esperanza a aquellos que padecen esta compleja y desafiante enfermedad.





