Más de 737.000 Niños Desplazados en Ucrania: Un Tercio Continúa con Sus Estudios

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Ucrania: 737.000 niños han sido desplazados por las hostilidades y más de un tercio aún asiste a la escuela

En los últimos tres años desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en Ucrania, la vida de millones de niños ha sido marcada por experiencias traumáticas que incluyen muertes, lesiones y separaciones familiares prolongadas. Esta alarmante situación ha sido documentada en un reciente informe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, que examina el impacto del conflicto armado en los derechos de la infancia en Ucrania.

Las hostilidades continuas han interrumpido los servicios esenciales para los menores y han generado desplazamientos masivos, amenazando su derecho a la salud, la vivienda, la educación y el disfrute de la vida familiar. Volker Türk, Alto Comisionado para los Derechos Humanos, destacó que la guerra ha provocado violaciones de derechos humanos a gran escala y un sufrimiento inimaginable para millones de niños. “Sus derechos se han visto menoscabados en todos los aspectos de la vida, dejando profundas cicatrices, tanto físicas como psicosociales”, afirmó.

Desde el 24 de febrero de 2022 hasta el 31 de diciembre de 2024, se han verificado 669 muertes infantiles, así como 1,833 heridos en el contexto del conflicto. La mayoría de estas bajas se deben al uso extensivo de armas explosivas en áreas pobladas, lo que ha intensificado el riesgo para la vida y la seguridad de los niños, especialmente en las zonas ocupadas.

El informe también revela que más de 3.6 millones de personas han sido desplazadas en Ucrania, incluyendo aproximadamente 737,000 niños. Este desplazamiento ha dejado a muchos menores separados de uno de sus progenitores, exacerbando su vulnerabilidad. En este contexto, los niños en territorios ocupados enfrentan una exposición particular a actos de violencia por parte de las fuerzas rusas, con informes de que aproximadamente 200 niños han sido trasladados a Rusia o a territorios ocupados en actos que podrían considerarse crímenes de guerra.

La situación se complica aún más con los cambios radicales en las leyes y la gobernanza en las regiones anexionadas por Rusia, donde se han impuesto políticas que afectan directamente a los niños, como la obligatoriedad de la ciudadanía rusa y la integración de un sistema educativo que excluye la lengua ucraniana. Las autoridades rusas han priorizado la formación militar y la propaganda bélica en las aulas, violando así el derecho internacional humanitario que protege tanto a los menores como su identidad cultural.

Además, el conflicto ha tenido un impacto devastador en la infraestructura educativa, con al menos 1,614 ataques que han destruido o dañado escuelas, de los cuales el 71% ocurrieron en áreas bajo control ucraniano. Como resultado, más de un tercio de los niños están recibiendo educación en línea, una situación que se ve interrumpida comúnmente por alertas de ataques aéreos y cortes de electricidad, lo que perjudica gravemente su proceso de aprendizaje.

Se ha documentado que el acceso a la educación es particularmente difícil para los niños con discapacidades, quienes enfrentan barreras adicionales para recibir el apoyo necesario. La combinación de estos desafíos ha llevado a una disminución del nivel educativo de los niños, lo que podría afectar de manera significativa su futuro y oportunidades.

El Alto Comisionado Turk enfatizó la necesidad de reconocer y abordar estas violaciones para garantizar un futuro en el que todos los niños ucranianos puedan reivindicar sus derechos en un entorno que les permita desarrollarse plenamente, lejos de las secuelas de la guerra y la ocupación.
Fuente: ONU últimas noticias