Los Hombres Siguen Siendo la Mayoría en el Sector de Tecnología Educada

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Men remain the majority of ICT-educated employed people - News articles

En 2025, la cantidad de personas empleadas en la Unión Europea con formación en tecnología de la información y comunicación (TIC) alcanzó los 3,4 millones, lo que representa un crecimiento del 5,1% en comparación con el año anterior, cuando se registraron 3,2 millones de empleos en este sector. Sin embargo, la distribución por género continúa mostrando una notable disparidad. De los empleados con educación en TIC, el 83,4% eran hombres, lo que equivale a 2,8 millones de personas. Aunque el número de mujeres empleadas en este ámbito ha aumentado desde 2015, pasando de 0,4 a 0,6 millones, su proporción se ha mantenido constante en 16,6%. En comparación con 2024, el número de mujeres empleadas en TIC disminuyó un 2,6%, y su porcentaje salió del 17,9%, marcado por una caída de 1,3 puntos porcentuales.

Las diferencias entre los países de la UE son evidentes en la composición de género dentro del sector TIC. Los cinco países con mayor porcentaje de hombres empleados en TIC son Chequia (92,9%), Eslovenia (89,1%), Letonia (89,0%), Lituania (88,9%) y Eslovaquia (88,4%). Por otro lado, la participación femenina, aunque minoritaria, muestra concentraciones más altas en países como Dinamarca, donde el 30% de los empleados en TIC son mujeres, seguido por Suecia (29,8%), Rumanía (28,6%), Bulgaria (25,6%) y Croacia (25,2%).

En cuanto al nivel educativo, la mayoría de los empleados con formación en TIC, más de 7 de cada 10, contaba con educación terciaria, alcanzando un 74,8%. La cifra se presenta dispar entre los diferentes países de la UE. En Dinamarca, Francia, Chipre, Irlanda, Bulgaria y Croacia, más del 90% de los empleados en TIC han completado un nivel terciario, mientras que la situación es menos favorable en Italia y Portugal, donde el 69,2% y el 58,8%, respectivamente, no cuentan con formación terciaria.

La tendencia creciente en la empleabilidad del sector TIC resalta la necesidad de fomentar una mayor inclusión de mujeres en este campo, así como de fortalecer la educación terciaria para mejorar la competitividad en un sector clave para el futuro económico y tecnológico de la región.