La escalada militar en Oriente Medio está provocando un éxodo masivo dentro de Irán, exacerbado por los recientes bombardeos que han desplazado a entre 600.000 y un millón de hogares iraníes, lo que equivale a aproximadamente 3,2 millones de personas. La mayoría de este desplazamiento se está registrando desde Teherán y otras grandes ciudades hacia el norte y zonas rurales, mientras las hostilidades continúan intensificándose. Las evaluaciones iniciales sugieren que estas cifras podrían seguir en aumento, lo que implica una creciente necesidad de asistencia humanitaria.
Entre los desplazados se encuentran numerosos refugiados, principalmente afganos, quienes ya enfrentaban una situación precaria en Irán. Estas familias están huyendo de las áreas más afectadas por el conflicto, buscando seguridad en medio de la creciente inseguridad y el limitado acceso a servicios esenciales. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) está adaptando su respuesta a estas necesidades urgentes y colabora con las autoridades nacionales para evaluar y reforzar la ayuda humanitaria ante este considerable movimiento de población.
Mientras las familias se trasladan por tierra, el conflicto también se extiende al mar. Recientes ataques contra buques en el estrecho de Ormuz han incrementado la tensión en la región, con al menos ocho marinos fallecidos desde principios de marzo. Un ataque reciente impactó a un buque portacontenedores cerca de Jebel Ali, provocando un incendio sin heridos entre la tripulación. En otro incidente, un ataque a dos petroleros cerca de un puerto iraquí resultó en la muerte de un marino indio y daños en otro barco.
La Organización Marítima Internacional ha reportado un aumento en estos ataques, que han ocurrido casi diariamente desde principios de marzo, lo que plantea graves preocupaciones sobre la seguridad de las rutas marítimas. En este contexto, ACNUR hace un llamado a la protección de los civiles, al acceso humanitario y a mantener abiertas las fronteras para aquellos que buscan refugio.
La situación se torna aún más crítica para los niños en la región, donde desde el 28 de febrero, más de 1.100 han resultado heridos o muertos en el conflicto, incluyendo un alto número de víctimas en Irán y Líbano. UNICEF ha calificado estas cifras como «catastróficas» y ha instado a las partes involucradas a cesar las hostilidades y priorizar la protección de los civiles, especialmente niños, en cualquier operación militar.
En Líbano, la situación humanitaria se agrava, ya que el 80% de los desplazados vive fuera de refugios adecuados, muchos en condiciones extremadamente difíciles. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que más de 759.000 personas están registradas como desplazadas, aunque la cifra real probablemente sea mayor debido a la falta de contabilización de muchos refugios comunitarios. Esta crisis ha llevado a que familias tengan que huir por segunda vez en cuestión de días, buscando refugio y asistencia en medio de un panorama de violencia y desolación.
La Organización Internacional para las Migraciones (IOM) ha condenado los recientes ataques a civiles y ha hecho un llamado urgente para proteger a las personas desplazadas y garantizar que recibir asistencia humanitaria sea una prioridad, a medida que la infraestructura y los servicios sociales de Líbano están al borde del colapso debido a las crisis acumuladas.
Fuente: ONU últimas noticias