Leire Olaberria se la jugó todo a una carta en el último sprint, tenía que conseguir los puntos necesarios para meterse en tercera posición, lástima que la 1 ni la 2 lo diesen en directo la carrera, y así lo hizo cerró los ojos y no paró de pedalear hasta que no pasó la línea, cuando abrió los ojos vio que había acabado en tercera posición consiguiendo un bronce.
La ciclista no podía estar más contenta, porque en su primera participación ha conseguido metal, así que mejor recuerdo no se puede llevar.