Entre octubre y diciembre de 2025, los huéspedes en la Unión Europea disfrutaron de 172,3 millones de noches en alojamientos de corta estancia, reservados a través de plataformas como Airbnb, Booking y Expedia. Esta cifra representa un aumento significativo del 10,9 % en comparación con el mismo trimestre de 2024 y un impresionante 30,2 % respecto al último trimestre de 2023.
A lo largo de 2025, el total de noches pasadas por los huéspedes en alojamientos de corta estancia, también reservados en línea, alcanzó los 951,6 millones. Esta estadística refleja un crecimiento del 11,4 % en relación con 2024 y un notable incremento del 32,4 % comparado con 2023. Los datos, proporcionados por Eurostat, indican una tendencia ascendente en la preferencia por estas opciones de alojamiento, lo que podría tener implicaciones significativas para el sector turístico en toda la región.
En cuanto al análisis por regiones, Jadranska Hrvatska en Croacia se proclamó como la más popular durante el tercer trimestre de 2025, con 27,7 millones de noches registradas. La siguieron Andalucía en España, con 19,5 millones, y Provence-Alpes-Côte d’Azur en Francia, que acumuló 16,9 millones de noches. Es interesante destacar que las 20 regiones turísticas más visitadas se agrupan en solo seis países de la UE: Francia, España, Italia, Grecia, Portugal y Croacia, lo que subraya la concentración del turismo en estas áreas.
Eurostat también ha publicado datos a nivel nacional, así como un análisis más detallado a nivel regional, proporcionando una vista más clara del comportamiento de los turistas a través de plataformas online. Con la creciente popularidad de los alojamientos de corta estancia, el panorama turístico de Europa se sigue transformando, favorecido por el fácil acceso que proporcionan las plataformas digitales.
El sector turístico continúa evolucionando y adaptándose a las demandas de los viajeros modernos, que cada vez más optan por soluciones flexibles y convenientes al momento de reservar su hospedaje. Este crecimiento refleja no solo la recuperación del turismo post-pandémico, sino también una posible tendencia a largo plazo hacia la digitalización en el ámbito del alojamiento.


