Las Empresas Tecnológicas No Deberían Ser Coaccionadas a Realizar Vigilancia

0
1
AI Military

El Secretario de Defensa de Estados Unidos ha emitido un ultimátum a la empresa de inteligencia artificial Anthropic, con el objetivo de presionarla para que su tecnología esté disponible para el uso militar sin restricciones. Este movimiento ha suscitado preocupación, ya que Anthropic ha manifestado su firme intención de no permitir que su tecnología se utilice en sistemas de armas autónomas o en actividades de vigilancia.

Según informes, el Departamento de Defensa ha amenazado con etiquetar a Anthropic como un «riesgo de cadena de suministro», en represalia por su negativa a levantar las restricciones sobre el uso de su tecnología. Esta etiqueta se asocia comúnmente a empresas que hacen negocios con países bajo supervisión por parte de agencias federales, lo que podría complicar significativamente la relación de Anthropic con el Pentágono y sus futuros contratos.

En 2025, Anthropic se convirtió en la primera empresa de inteligencia artificial autorizada para operar en relación con operaciones clasificadas y manejar información sensible. Sin embargo, la controversia actual se inició en enero de 2026, tras un proyecto conjunto con el contratista de defensa Palantir. Este acuerdo llevó a la empresa a sospechar que su tecnología podría haber sido utilizada durante un ataque en Venezuela el 3 de enero de 2026. El CEO de Anthropic, Dario Amodei, reiteró en ese momento que la vigilancia de ciudadanos estadounidenses y los sistemas de armas autónomas eran líneas rojas que no debían cruzarse y que cualquier uso en estas áreas debía estar sujeto a un análisis riguroso y a salvaguardias adecuadas para prevenir abusos.

La presión del gobierno se intensifica, ya que amenazan con cancelar su contrato si Anthropic no reconsidera su postura y no se adapta a las demandas de cambio. En un contexto donde las empresas tecnológicas a menudo se ven obligadas a comprometer sus principios en favor del lucro, la influencia del gobierno no debería ser un factor que les lleve a actuar en contra de sus declaraciones públicas sobre derechos humanos y libertades civiles.

A pesar de las amenazas, Anthropic se enfrenta a la expectativa de sus clientes y del público en general para que mantenga su compromiso ético y no se convierta en una herramienta más de vigilancia. La comunidad tecnológica, en su conjunto, debería resistir la tentación de colaborar en prácticas que atenten contra los derechos fundamentales.
Fuente: EFF.org