En 2023, las importaciones de servicios desde fuera de la Unión Europea alcanzaron un impresionante total de 3.344 miles de millones de euros, según estadísticas oficiales sobre el comercio internacional de servicios. Este informe, publicado por primera vez sobre los modos de suministro 1, 2 y 4, ofrece una visión detallada sobre cómo se intercambian los servicios entre los países y dónde se ofrecen estos servicios a los clientes extranjeros.
Al analizar los datos por modo de suministro, se observa que el 60% de las importaciones de servicios en la UE, equivalente a 1.996 miles de millones de euros, se relacionaron con la presencia comercial (modo 3). El modo 1, que se refiere al suministro transfronterizo, acaparó el 31% con 1.030 miles de millones de euros. En contraste, el modo 2, que abarca el consumo en el extranjero, representó el 6% (215 millones de euros) y el modo 4, dedicado a la presencia de personas naturales, solo el 3% (103 millones de euros).
Entre los países de la UE, el suministro transfronterizo (modo 1) fue especialmente relevante en Grecia, donde representó el 68% de las importaciones, seguido por Chipre con un 44% e Irlanda con un 39%. En cuanto al consumo en el extranjero (modo 2), tuvo una mayor significancia en Dinamarca, donde alcanzó el 22% de las importaciones. Otros países destacados en este modo fueron Croacia (13%), Francia (12%) e Italia (10%), mientras que el resto de los países de la UE mantuvieron cifras por debajo del 10% para este modo. Los tipos de servicio más relevantes en este ámbito fueron el transporte y los viajes.
Por su parte, la presencia comercial (modo 3) dominó las importaciones en Hungría, con un 79%, seguido de Bulgaria (78%), y tanto Eslovaquia como Rumanía, donde se registró un 77%.
En cuanto a la presencia de personas naturales (modo 4), este modo mostró las menores proporciones entre los cuatro, siendo más significativo en Chipre (8%) y en Dinamarca y Malta (cada uno con un 6%). En el resto de los países de la UE, este modo representó menos del 5% de sus importaciones de servicios.
Estos datos no solo reflejan las dinámicas actuales del comercio de servicios dentro de la UE, sino que también ofrecen una ventana a las estructuras comerciales y las preferencias de consumo que están moldeando la economía del continente.