Así que la pista del Mar de Plata ha sufrido muchos cambios en poco tiempo, y eso ha facilitado que no sea uniforme, y que los botes no sean igual en todos los lados, aunque hay que decir que si la pista es mala, es para los dos equipos, por lo que no puede ser una excusa, quizás el que más pierda al ver el encuentro sea los espectadores, porque se verá más de una «caña» por culpa de no controlar el bote.
Hay una cosa clara que si España gana la final, los argentinos se tirarán de los pelos por todos los cambios que han realizado, ya que según han comentado los que han hecho la pista, que es una empresa española, se han vuelto locos escuchando como cambiaban de idea cada dos por tres, y es que hay que pensar que el factor «campo» en esta competición es más que importante.